BRUSELAS | EFE
La jornada laboral semanal se redujo en la Unión Europea (UE) y en España durante el segundo trimestre de este año como consecuencia de la crisis, que también hizo aumentar el número de trabajadores a tiempo parcial.
Según informó ayer la oficina de estadística comunitaria, Eurostat, en la UE hubo un descenso de la jornada laboral en 0,7 horas semanales, desde las 41 horas que se trabajaban en el segundo trimestre de 2008 hasta las 40,3 en el mismo periodo de 2009, mientras que en España la disminución fue de 0,6 horas, lo que supone una media de 40,6 horas trabajadas a la semana.
En los países de la moneda única, la bajada fue de 0,8 horas, hasta las 40 horas de semana laboral.
Eslovaquia, Finlandia y Austria fueron los países donde más disminuyó la jornada laboral (todos con un descenso de 1,4 horas), mientras que Luxemburgo y Letonia fueron los únicos que aumentaron el tiempo de trabajo, con una hora y 0,1 horas, respectivamente.
Además, la estadística señala que la crisis económica global también ha provocado el incremento de los trabajadores a tiempo parcial entre el segundo trimestre de 2008 y el mismo periodo de este año.
De este modo, mientras que en el segundo trimestre de 2008 estos trabajadores representaban el 18,3% de media en el conjunto de los Veintisiete, tan sólo un año después ya son el 18,8%.
En los países de la zona euro, los empleados parciales ascienden al 20% del total, mientras que en el mismo periodo del pasado año suponían el 19,6% de los trabajadores.