FRÁNCFORT | EFE
Los trabajadores de la automovilística Opel acordaron con Magna su aportación a una reducción de costes anual de 265 millones de euros (392 millones de dólares), para lo cual no cobrarán una parte de la pagas extras de verano y Navidad y no tendrán incrementos salariales hasta 2012.
El comité de empresa de Opel informó ayer en un comunicado de que este acuerdo era la condición para que la matriz estadounidense, General Motors (GM), vendiera Opel al productor de componentes austríaco canadiense Magna.
El sindicato alemán del sector de la electrónica y del metal IG Metall y los comités de empresas de las fábricas alemanas de Opel han acordado con Magna para 2010 y 2011 proporcionar parte de la paga extra de verano y de Navidad y renunciar a incrementos salariales.
La vuelta a los convenios colectivos de IG Metall se producirá en 2012.