A pesar de los signos de «estabilización» el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet pidió «prudencia» y mantuvo en mínimos (el 1 por ciento) los tipos de interés para hacer frente a sus previsiones inflacionistas a medio y largo plazo. El próximo jueves el Consejo de Gobierno del BCE celebra su reunión mensual sobre tipos de interés, y previsiblemente mantendrá inalterada la tasa. De momento el indicador más utilizado para el cálculo de préstamos hipotecarios no ha reaccionado negativamente a las primeras subidas de tipos aprobadas en países desarrollados –como es el caso de Australia y Noruega– desde el inicio de la crisis.