BARCELONA | EFE
La escuela de negocios IESE prevé que el Gobierno español tendrá que seguir subiendo los impuestos hasta 2014 para reducir el déficit con un ajuste fiscal del 3,1% del PIB, equivalente a unos 30.000 millones de euros, que debería hacerse por «una combinación de menor gasto público y mayores impuestos».
Según las previsiones que maneja el IESE en su publicación Comentario de Coyuntura Económica de octubre, la deuda bruta de España pasará del 42,7 por ciento del PIB en 2007 al 69,2%, previsto para 2014, año en el que las medidas de ajuste fiscal deberían ser del 3,1% del Producto Interior Bruto.
El estudio explica que, cuando lo peor de la crisis haya pasado, los países desarrollados habrán aumentado su porcentaje de deuda sobre el PIB hasta niveles «típicos» de principios de los años 90, entre el 75% y el 115%.
Por ello, «a menos que haya mejoras milagrosas de la productividad, se necesitarán ajustes fiscales para reducir estos porcentajes a niveles más manejables», advierte el estudio.
El Comentario de la Coyuntura Económica considera que las cifras de déficit español son «muy elevadas» y que la subida de impuestos que debería compensarlas «será difícil de diseñar».
Alerta de que, a menos que los gobiernos sean excepcionalmente fuertes, «los retrasos producidos pueden disparar la inflación, provocar tipos de interés más elevados (debido a los importantes volúmenes de deuda pendientes de pago) o ambas cosas: la fórmula de la estanflación».