MADRID | EFE
La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, anunció ayer que el Ejecutivo creará la figura de los «facilitadores de crédito», asesores que mediarán con la banca para tratar de conseguir que ésta conceda créditos a pymes y autónomos que previamente había rechazado.
En rueda de prensa, Salgado explicó que será el ICO el que ponga en marcha esta iniciativa, mediante convenios con las entidades financieras, muchas de las cuales, aseguró, están dispuestas a trabajar con estos asesores.
Serán las Cámaras de Comercio las que contraten a estos «facilitadores», unos setenta en principio que pueden ser trabajadores prejubilados o jubilados, aunque su sueldo lo pagará el Estado.
El Gobierno prevé que estos asesores podrían estudiar hasta 200.000 solicitudes de crédito, según apuntó la ministra, quien admitió que esta medida no garantiza que los préstamos lleguen finalmente a las pymes y los autónomos que utilicen este servicio, aunque sí pretende darles una nueva oportunidad para que lo consigan.
El coste anual de la iniciativa, que se quiere poner en marcha a finales de este año, será de diez millones de euros, y el horizonte de su duración hasta 2012, y con ella también se busca que las pymes y los autónomos accedan gratis a un servicio de asesoramiento que si fuera privado les supondría un gasto adicional.
Los «facilitadores» estudiarán peticiones de crédito de hasta dos millones de euros, según explicó Salgado, quien admitió que «hay veces» en que las pymes y los autónomos ven rechazadas sus solicitudes «sin que se estudien detenidamente» antes.