El ministro de Industria, Miguel Sebastián, pidió ayer un «esfuerzo» a Magna para resolver el ajuste a corto plazo de la factoría zaragozana de Figueruelas y ha considerado que su objetivo es evitar la huelga que sería «contraproducente». Sebastián hizo estas declaraciones a los periodistas en el Senado en referencia a la convocatoria de huelga de cuatro de días aprobada por el Comité de Empresa de la planta de General Motors en Figueruelas como medida de presión para que Magna modifique el plan industrial que plantea para la factoría zaragozana, que incluye 1.332 despidos. El titular de Industria señaló que la huelga no sería buena para nadie, ni para España, ni para Figueruelas, ni para los trabajadores.