LUXEMBURGO | EFE
Los países de la eurozona y el Banco Central Europeo (BCE) se declararon hoy preocupados por la fortaleza del euro porque perjudica a los exportadores comunitarios y pone en riesgo la recuperación. La moneda única volvió a subir este lunes y se acerca a 1,50 dólares, el nivel más alto en 14 meses.
La evolución del tipo de cambio del euro «es un problema que nos preocupa», admitió el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, en rueda de prensa al término de la reunión mensual de ministros de Economía de la zona euro.
Por su parte, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, reiteró que «la volatilidad excesiva y los movimientos desordenados de tipos de cambio tienen consecuencias negativas para la estabilidad económica y financiera». Trichet aseguró que la eurozona apuesta por un «sistema financiero sólido y estable» y «comparte» las declaraciones de las autoridades estadounidenses a favor de un «dólar fuerte».
«Como ha repetido el secretario del Tesoro (Timothy Geithner), un dólar fuerte es muy importante para los Estados Unidos. Compartimos esta apreciación», resaltó Trichet.
El presidente del Eurogrupo anunció además que, antes de que acabe el año, viajará a China acompañado de Trichet y del comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, para «discutir con las autoridades chinas la política de tipos de cambio».
Por lo que se refiere a la situación económica en la eurozona, Juncker sostuvo que «hay signos de recuperación evidentes», pero alertó de que persisten los «riesgos».