La situación está, según Arcéiz, como quedó el viernes pasado, con una oferta de Magna plasmada en un documento de ocho puntos en la que se compromete a que la planta de Figueruelas tenga un volumen de producción mínimo del 70 por ciento entre 2010 y 2013 y a hacer inversiones, aunque sin especificar su cuantía ni las fechas. Además, Magna garantiza que la nueva generación del Corsa, a partir de 2013, se va a producir en Zaragoza, con un volumen de producción del 72 por ciento, mientras que Eisenach tendrá el 28% restante. Sin embargo, el nuevo documento no precisa el número de despidos, pero Magna, que asegura que se hará con medidas socialmente responsables con expedientes de extinción.