MADRID | OTR PRESS
El responsable de Economía del PP, Cristóbal Montoro, admitió ayer que resulta «especialmente llamativo» que en tiempos de crisis el BBVA haya reservado 52,5 millones de euros para ser destinados a modo de pensión vitalicia a su ya ex consejero delegado José Ignacio Goirigolzarri. Ante esta cuestión, la vicepresidenta económica, Elena Salgado, señaló que ve una cuestión «ética» en la cifra que recibirá Goirigolzarri, aunque apunta que se trata de una decisión de los accionistas de la propia entidad bancaria.
En declaraciones en el Congreso, el dirigente popular recordó que las decisiones que se adoptan en empresas privadas corresponden a sus propietarios, pero admitió que «en un momento de crisis» en el que hay tantas personas que pasan «dificultades», «hay cosas que se vuelven especialmente llamativas». Al ser preguntado por el hecho de que este tipo de situaciones se den en un sector que, como la banca, ha recibido ayudas públicas, Montoro aseguró que, por los datos que él tiene, ese no es el caso del BBVA.
No ha sido la única formación que se ha mostrado contraria tras conocer la noticia. Así, desde IU, el diputado de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, insistió en la necesidad de que se tomen medidas legales para impedir retribuciones como la de Goirigolzarri que son, a su juicio «un escándalo internacional». «Una cosa es que un alto cargo de un banco tenga emolumentos importantes y otra cosa es que tenga emolumentos escandalosos, tanto directos como mediante pensiones», denunció Llamazares en los pasillos de la Cámara Baja.
También la diputada de UPyD, Rosa Díez, consideró que en un momento de crisis económica, y aunque sea legal, es una «obscenidad» la pensión que recibirá el ex directivo del BBVA. «Hay cosas que son legales, pero que son obscenas en términos democráticos teniendo en cuenta la situación que atraviesa el país», lamentó.