MADRID | OTR PRESS
Salgado aseguró que la «propuesta» del Gobierno «ha sido muy pensada» en lo relativo a las repercusiones de cada una de las reformas impositivas en virtud de la recaudación, la eficacia y la «inexistencia de efectos adversos», si bien reiteró que el «Parlamento tiene la última palabra».
«Para nosotros, esta es la propuesta de modificaciones que en este momento resulta más adecuada», incidió Salgado, quien defendió la línea seguida por el Gobierno. «Pedimos un esfuerzo adicional moderado a todos los ciudadanos y un esfuerzo específico a los que tienen más capacidad» defendió Salgado. Asimismo, aseguró que no tiene la «impresión de que la izquierda rechace» los Presupuestos por la reforma fiscal, y recordó que el Gobierno está trabajando sobre el blindaje del Concierto Económico vasco requerido por el PNV.
La vicepresidenta segunda del Gobierno explicó que la subida fiscal que contienen los Presupuestos Generales del Estado para 2010 no será temporal, porque las circunstancias «no lo aconsejan» y el Gobierno no tiene previsión de que esto pueda cambiar. Salgado aseguró que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sólo se refirió a una subida «moderada y/o temporal». «Lo tengo muy claro. Ahora estamos en lo moderado», señaló.
Según Salgado, la presión fiscal será menor que la de 2008 por la caída de la actividad y de la recaudación y «considerablemente inferior» a la de 2004 (año de la llegada de los socialistas al poder), si bien la recaudación aumentará sensiblemente respecto al presente ejercicio.
Salgado defendió que la subida de dos puntos del tipo general del IVA sólo supone multiplicar por 1,18 los precios para el consumidor final, frente al 1,16 anterior, siempre en el supuesto de que toda la subida se traslade a los productos, algo que según sus cálculos sólo ocurrirá en un 70% de los casos.