MADRID | OTR PRESS
El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, también se dirigió a la CEOE, a la que le pidió que «hagan el ejercicio de decir de dónde» se recortan los Presupuestos Generales del Estado.
La ministra de Economía, Elena Salgado considera que las declaraciones del presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, son «poco constructivas» y considera que sería bueno que «se aplicara» la austeridad que pide para el empleo público a la hora de indemnizar a algunos directivos, ya que «todo el mundo conoce las indemnizaciones de algunos de los puestos directivos» de la patronal.
Salgado reaccionó así ante las afirmaciones del presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, quien, tras la reunión que mantuvo el lunes con la vicepresidenta económica, rechazó cualquier subida de impuestos, a excepción de la eliminación de la deducción de 400 euros, y consideró que la vía para sanear las cuentas públicas pasa por una mayor «austeridad» en las administraciones, empezando por no realizar ninguna oferta pública de empleo en 2010.
En declaraciones a la Cadena Cope Salgado explicó que la patronal, con estas peticiones, está demandando que el número de policías y Guardias Civiles se quede como está, sin cubrir las bajas o las jubilaciones. «Creo que muy poca gente estaría de acuerdo», añadió.
Salgado respondió también a las críticas del presidente de la patronal sobre que el Gobierno todavía no sabe cómo va a acometer la subida de impuestos y aseguró que «por supuesto que lo sabe», pero que considera «muy razonable» no habérselo comentado ni a los grupos ni a los sindicatos, porque quiere plantearlo en el mismo momento en el que presente sus prioridades de gasto. En este sentido, consideró que, después de una explicación de una hora, no es «muy razonable» decir que el esfuerzo de austeridad no se ve por ningún sitio.
A pesar del nuevo desencuentro entre el Gobierno y la patronal, Salgado consideró que «no es difícil» recuperar el diálogo con los empresarios, aunque resaltó que se necesita un «diálogo sincero», a pesar de que los empresarios defiendan su papel, sus prioridades y hagan las críticas al Gobierno que consideren oportunas.