MADRID |EFE
Durante una entrevista en la cadena Ser, Quintás señaló ayer que no somos conscientes de que la actual situación es la peor que ha vivido el país en el último siglo y recalcó que «ante situaciones extraordinarias solamente caben remedios extraordinarios». Si los agentes sociales, prosiguió, no son capaces de llegar a un acuerdo no sólo sobre lo que hay que hacer sino sobre cómo «repartir los sacrificios», significa que no están a la altura de las circunstancias, lo que haría inevitable «celebrar elecciones generales que le confiriesen a un gobierno toda la capacidad de actuación que necesita este país para salir de la crisis».
Por lo que respecta a los procesos de fusión entre cajas de ahorros, Quintás lamentó de nuevo, tal y como ya hiciera ayer en Granada, que un problema global se aborde «no ya desde una óptica regional, sino ni siquiera estatal».
Contracción y crédito
El presidente de la CECA se mostró conforme con el pago de 420 euros a parados sin prestación, aunque matizó que podrían tomarse otro tipo de medidas eficaces para luchar contra el desempleo. También se refirió a la contracción del crédito en España, que difícilmente se relajará mientras la economía no deje de contraerse, ya que «es imposible pensar que en una economía en contracción y con unas expectativas de que va a seguir cayendo, el crédito vaya a seguir creciendo».
Quintás abordó también el fondo de rescate bancario (FROB), al que calificó de rígido aunque «poderoso para cubrir posibles riesgos de futuro». Sobre las consecuencias de la quiebra de Lehman Brothers, de la que estos días se cumple un año, el presidente de la CECA explicó que para que no se repitan algunos errores y no regresen los mismos que los cometieron, las autoridades económicas deben actuar con «inteligencia y coraje», aunque puso en duda que finalmente se produzca el cambio regulatorio necesario.