GRANADA | EFE
Las cajas de ahorros españolas obtuvieron un beneficio neto de 3.445 millones de euros entre enero y junio de este año, lo que supone una caída interanual del 32,7 por ciento debido, como en el trimestre anterior, al impacto de la dotación a provisiones y a los escasos ingresos extraordinarios.
Así lo informó ayer la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), que celebra en Granada un encuentro de dos días que ha reunido a los presidentes y directores generales de estas entidades y en el que se han celebrado, entre otros actos, reuniones del Consejo de Administración, la Comisión de Control o la Comisión de Inversiones.
La tasa de morosidad de las cajas de ahorros siguió avanzando imparable en los últimos meses y alcanzó el 5,17 por ciento al finalizar el mes de agosto, explica la CECA, que no facilita los datos semestrales, frente al 4,64 por ciento registrado a cierre de marzo y al 3,68 por ciento correspondiente a 2008.
Según explica la CECA, estos resultados se han obtenido «en un entorno de fuerte recesión y en comparación con la primera mitad de 2008, periodo en el que los beneficios aún no se habían visto afectados por la crisis».
Tras los cambios en la formulación de las cuentas de las entidades financieras introducidos el pasado diciembre por la Circular 6/2008 del Banco de España, las comparaciones con las cifras del mismo periodo de 2008 no son completamente homogéneas, «aunque sí muy aproximadas», explica la CECA. El crédito a la clientela sumaba 927.972 millones de euros al final del primer semestre.