MADRID | EFE
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que los ajustes y las «subidas» de impuestos que el Ejecutivo acometa serán «limitadas y en algún supuesto temporales», ya que es partidario de «preservar» la moderación fiscal.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Zapatero aseguró que entre las ayudas que se revisarán no figurarán los 2.500 euros por maternidad o adopción, ya que es una medida de política social y no fiscal, por lo que «no hay ni el más mínimo horizonte de cambiarla».
En cambio, sostuvo que hay «más margen» respecto a la deducción de los 400 euros en el IRPF, porque se aprobó en un momento en el que las familias estaban ahogadas por el incremento de los tipos de interés y su repercusión en las hipotecas, y por el alza de los precios, un escenario que ha cambiado radicalmente.
La revisión de esa deducción se acometerá «en función del escenario y del diálogo parlamentario», declaró el presidente del Gobierno, que insistió en la necesidad de ajustar los impuestos porque «la política fiscal debe responder a la situación económica».
Además, defendió que España acomete esta revisión tributaria en un momento en el que la presión fiscal es la más baja desde 1995 y está siete puntos por debajo de la media europea gracias a las rebajas en el Impuesto de Sociedades y en el IRPF, y gracias a la supresión del tributo sobre el patrimonio.
«Habrá algún ajuste, algún cambio, alguna revisión, alguna a la alza y alguna a la baja, pero en todo caso serán limitados y en algún supuesto con carácter temporal, y atenderán a los criterios de progresividad y de preservar a la clase media y a los trabajadores», declaró Zapatero.
El presidente del Gobierno insistió en que esas revisiones serán limitadas porque su intención es «preservar y mantener la moderación fiscal» en lo que afecta a las empresas y en lo que se refiere, sobre todo, a la imposición en torno al trabajo, para poder estimular la creación de empleo.
«No se trata de recaudar más o menos, porque eso dependerá del crecimiento económico, sino hacer una política más instrumental», señaló Zapatero, que además descartó que haya un objetivo de incrementar en dos puntos la presión fiscal.