EFE
En el informe que acompaña a la Memoria del ejercicio 2008, cuyos resultados serán sometidos a la aprobación de la Junta de Accionistas el próximo domingo, Álvarez destaca que, pese al impacto de la recesión, El Corte Inglés es hoy más grande que hace un año.
El grupo empresarial obtuvo el pasado ejercicio un beneficio de 382 millones (el 47 por ciento menos que en 2007), mientras que las ventas alcanzaron los 17.362 millones (con un descenso del 3,5 por ciento) y la inversión ascendió a 1.827 millones, la mayor cifra dedicada a ese fin en su historia.
El presidente resalta en su informe a los accionistas que 2008 fue un ejercicio difícil, de grandes dificultades del mercado y decisivo para el comercio.
Al mismo tiempo, la paralización del sector de la construcción y la ralentización del mercado de la vivienda ha tenido un fuerte impacto en el consumo de equipamiento del hogar, mobiliario y decoración.
Sin embargo, a pesar de esta situación, El Corte Inglés ha mantenido la estabilidad de su plantilla (pasó de 97.328 trabajadores en 2007 a 97.389 en 2008), "lo que permite cuidar el servicio personalizado" al cliente.
De cara al futuro, Isidoro Álvarez considera que el grupo está obligado a dar respuestas ágiles e inteligentes y a practicar políticas innovadoras en todos los ámbitos de la actividad.
En su informe, invita a los accionistas y trabajadores a seguir mejorando la gestión interna para lograr la máxima eficiencia del gasto y de la asignación de recursos humanos, así como a profundizar en las políticas de formación y promoción del personal.