WASHINGTON | EFE
«Nuestro plan de recuperación ha bajado los impuestos, extendido el seguro de salud y de desempleo a quienes han sufrido lo peor de esta recesión, y continúa salvando y creando empleos», dijo Obama.
«Nuestra industria de automotores muestra signos de vida. La inversión empresarial muestra señales de estabilización. Nuestros mercados inmobiliario y de crédito se han salvado del colapso», añadió.
Bernanke, de 55 años de edad, fue designado como sucesor de Alan Greenspan por el presidente George W. Bush y, tras su confirmación en el Senado, tomó el timón del banco central estadounidense en febrero de 2006, justo cuando emergía la crisis de las hipotecas de alto riesgo.
El republicano Bernanke dejó a un lado la ortodoxia conservadora y, ante la creciente crisis, inició un aflojamiento de la política monetaria que, a fines de 2007, llevó la tasa de interés de referencia a 0 al 0,25 por ciento. Allí la ha mantenido a la espera de una reactivación económica.
Con varios instrumentos de política monetaria, que incluyen garantías a pagarés comerciales, respaldo a instituciones financieras, la emisión de dinero y la adquisición de Bonos del Tesoro, la Reserva Federal ha adoptado medidas que, según dijo Obama ayer, «fueron por necesidad, no por opción».
Algunas de ellas, como la adición de liquidez en la economía, han comenzado a atenuarse. Después de un crecimiento a ritmo sin precedentes por más de un año, las inyecciones de dinero dejaron de crecer hace varios meses y empezaron a declinar.