MADRID | OTR PRESS
El presidente del PP, Mariano Rajoy, arremetió contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero por generar una «enorme confusión» en torno a la ayuda de 420 euros que recibirán los parados que hayan agotado sus prestaciones y que beneficiará sólo a los que se encuentren en esta situación desde el 1 de agosto. Señaló, además, que la recuperación de Francia y Alemania demuestra que en España existe una «crisis castiza» que requiere reformas estructurales.
A raíz del decreto que aprobó el Gobierno por el cual los desempleados que han agotado las prestaciones a partir del 1 de agosto recibirán 420 euros mensuales durante un semestre, el líder del principal partido de la oposición, Mariano Rajoy, aseguró que «se transmitió a la opinión pública la idea de que todos los parados iban a cobrar la ayuda, que al final se ha revelado como un nuevo engaño, pues sólo afecta a una serie de personas que cumplen unos determinados requisitos muy exigentes».
«Por lo tanto, estamos ante un nuevo engaño que ha creado una enorme frustración y que afecta a las personas más necesitadas de la sociedad», explicó Rajoy, quien arremetió contra el Ejecutivo indicando que «cuando se gobierna a golpe de genialidad o para salir del paso suelen ocurrir estas cosas». No obstante, el presidente del Gobierno afirmó el pasado miércoles que está dispuesto a revisar los términos de la ayuda de cara a una posible ampliación de los beneficiarios.
El presidente del PP recordó que esta medida forma parte de la propuesta de diálogo social que el jefe del Ejecutivo realizó a los agentes sociales, antes de que fracasara el diálogo social. A su juicio, Zapatero sólo pretendía «hacerse la foto» y «no se puede gobernar a base de fotos. Hay que coger el toro por los cuernos, hay que tomar decisiones y hay que hablar de los que les interesa a todos».
En cuanto a la ruptura del diálogo social, el número uno de los populares dijo que «el responsable de que no haya salido es lisa y llanamente el señor Rodríguez Zapatero, que además es el que lo ha capitaneado y el que convocó a los agentes sociales a una curiosa cena en la Moncloa». Igualmente, criticó al Ejecutivo por culpar a la CEOE de esta ruptura: «Cuando hay crisis la culpa es de los de fuera y cuando no hay diálogo social la culpa la tiene la CEOE o, en algunos casos, los sindicatos o el PP. Parece que el Gobierno no existiera o no tuviera ninguna responsabilidad en las decisiones que son propias de un gobierno».