MADRID | OTR PRESS
Varios partidos políticos y sindicatos han mostrado su rechazo a que la ayuda de 420 euros que el Gobierno otorga a los parados que hayan agotado la protección y no dispongan de ingresos, no incluya a los desempleados que se les acabó la prestación antes del 1 de agosto. El ministro de Fomento, José Blanco, explicó que el Ejecutivo «se esforzará por hacer una información mejor» en torno a esta ayuda.
Algunos partidos políticos y sindicatos han mostrado su confusión por la medida aprobada por el Gobierno el pasado 13 de agosto, por la que se conceden ayudas de 420 euros a los desempleados, ya que no recibirán esta prestación los que hayan agotado el paro antes del 1 de agosto. Entre los contrariados, se encuentra el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, David Pérez, que calificó de «artimaña indecente» la ayuda, al entender que se pretende «manipular estadísticamente» los datos «para impedir que el paro llegue a los cinco millones».
«La letra pequeña evidencia que el Gobierno mintió gravemente sobre la ayuda a los parados sin prestación, que hizo propaganda a su costa, que creó expectativas a gente desesperada por culpa de la propia incompetencia del Gobierno», criticó duramente Pérez, quien acusó al Gobierno de «insensibilidad» y ocultar que la arbitraria medida era sólo para unos pocos.
«No es de recibo que la nueva maniobra propagandística de Zapatero deje desamparado a un millón de parados por el simple hecho de haberse quedado sin prestación antes del 1 de agosto, dato que la vicepresidenta ocultó deliberadamente para lograr un titular más redondo, pero los parados no necesitan titulares ni propaganda, sino respuestas del Gobierno, mediante efectivas medidas para frenar el paro», concluyó.
Por su parte, la diputada de CiU en el Parlament de Catalunya, Meritxell Borràs, reclamó al Ejecutivo que replantee los plazos para recibir la ayuda para los parados que ya no reciben prestación, para que puedan beneficiarse los que dejaron de cobrar el paro antes del 1 de agosto. «Lo que no entendemos es que las personas que llevan más tiempo sin recibir ninguna prestación sean las que no se pueden beneficiar de la medida», reiteró la dirigente de CiU.
Mientras tanto, el senador del BNG, Xosé Manuel Pérez Bouza, presentará una serie de iniciativas en la Cámara Alta para pedir explicaciones al Gobierno central por el criterio elegido para repartir los 420 euros a los parados sin prestación, ya que, a su juicio, «no es razonable». Así, Pérez Bouza preguntará al Ejecutivo la razón para primar a los parados que dejaron de cobrar el 1 de agosto, en lugar de favorecer a los de larga duración.
Sin formularios
Pero los partidos políticos no han sido los únicos que han arremetido contra la medida aprobada en el último Consejo de Ministros. UGT de Catalunya reclamó la retroactividad de la ayuda al 1 de enero ya que de los contrario sería «insuficiente». Además, el sindicato CSIF criticó que los funcionarios del Inem todavía no hayan recibido los formularios originales que tiene que utilizar los usuarios que quieran beneficiarse de esta ayuda.
Ante estas acusaciones, el ministro de Fomento, José Blanco, manifestó que el Gobierno «se esforzará por hacer una información mejor sobre la ayuda extra de 420 euros a los parados que agotaron la prestación» y señaló que «siempre hay que cumplir los requisitos» en referencia al más de millón de desempleados que agotaron la prestación en agosto y no cobrarán ayuda.
El Gobierno prevé que 340.000 parados reciban esta ayuda frente a los 1.235.821 demandantes de empleo no ocupados que no recibían ningún tipo de prestación o subsidio en el mes de julio.