MADRID | OTR PRESS
La morosidad ha roto en el mes de junio la racha de casi dos años de subidas consecutivas. En los últimos 23 meses, la morosidad de los créditos concedidos por bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito a particulares y empresas no dejó de crecer. En cambio, en el sexto mes del año la tasa cayó hasta el 4,46 por ciento, ocho centésimas menos que en mayo, en que se situó en el 4,54 por ciento. En todo caso, hace doce meses la morosidad era muy inferior, y se situaba en el 1,62 por ciento. Con este descenso de ocho centésimas respecto a mayo, la tasa de impago rompe con la racha alcista que la llevó a marcar 23 repuntes mensuales consecutivos, pero se mantiene en los niveles elevados que registraba hace trece años. Las cajas sufren más morosidad que los bancos.
El dato no incluye la morosidad de los establecimientos financieros de crédito (ECF), que sufren una tasa de impagos muy elevada, que en junio se situó en el 9,26 por ciento. Si se incluye el dato de los EFC, la morosidad total quedaría en el 4,599 por ciento. El saldo total de créditos concedidos por el sector alcanzó en mayo 1,86 billones de euros, de los que 85.597 millones de euros eran dudosos, 1.057 millones menos que en mayo, pero casi el triple que hace un año, cuando se situaban en 31.220 millones de euros.
Sin tener en cuenta los créditos de los Establecimientos financieros, el saldo total del sector se reduce en mayo en 50.833 millones de euros, hasta 1,81 billones de euros.