WASHINGTON | EP
El economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Olivier Blanchard, reconoció ayer que la recuperación económica global ha comenzado, aunque advirtió de que para que ésta sea sostenida se necesitará incrementar las exportaciones netas de EEUU y un descenso de las mismas en el resto del mundo, principalmente en Asia.
En un informe sobre la sostenibilidad de la recuperación global, Blanchard alerta de que la actual recesión global está lejos de ser convencional, por lo que es difícilmente predecible su evolución. Blanchard recalca que, usualmente, durante los periodos de crisis se reducen los tipos de interés para incentivar demanda y producción. Los consumidores comienzan a comprar bienes duraderos y las firmas comienzan a ejecutar proyectos de inversión retrasados. Además, los recortes en el precio del dinero suelen dar margen a las exportaciones, al hacerlas más baratas.
No obstante, la recesión actual «no es simple» y su superación, tampoco lo será, pronostica Blanchard, quien augura que sus efectos sobre suministro y demanda persistirán «por muchos años». «Algunas partes del sistema económico se han roto. Algunas firmas que fueron a la bancarrota no lo habrían tenido que hacer en una recesión normal. En los países desarrollados, los sistemas financieros presentan disfuncionalidades y llevará mucho tiempo que encuentren su nueva forma», recuerda el economista.