MADRID | EFE
El Grupo Santander redujo un 4,5 por ciento su beneficio neto durante el primer semestre del año debido al aumento de las provisiones, aunque a pesar de todo logró anotarse unas ganancias de 4.519 millones de euros y sigue decidido a mantener su liderazgo mundial en la segunda mitad de 2009.
«No es por presumir, pero vamos a ser los primeros del mundo por beneficio en este semestre a excepción de los chinos y al cierre del año aspiramos como mínimo a repetir el resultado de 2008», aseguró el consejero delegado de la entidad, Alfredo Sáenz, tras presentar las cuentas.
El consejero delegado admitió, sin embargo, que la situación económica sigue siendo complicada, lo que se refleja en la calidad crediticia y por ende en las dotaciones a provisiones.
Al respecto, adelantó que el Grupo hará dotaciones a provisiones por importe de unos 10.000 millones de euros durante el conjunto de 2009, después de haber dotado ya 4.500 millones en el primer semestre, y en la misma línea de 2008, cuando destinó a este fin 10.160 millones.
En cualquier caso, aseguró que el Santander tiene un colchón de provisiones genéricas suficiente para aguantar durante ocho trimestres más, hasta 2011.
La tasa de morosidad, de hecho, subió hasta el 2,82% al cierre de junio, frente al 1,34% de un año antes, si bien esta cifra, insistió Sáenz, está por debajo de la media del sector «y así seguirá».
A pesar de la crisis, la diversificación tanto geográfica como de negocio permitió al Grupo aumentar casi un 16% los créditos a la clientela.