Toxo y Méndez anunciaron que el 7 de octubre, Día del Trabajo Decente, habrá una «amplia movilización sindical» para defender los acuerdos pendientes en las negociaciones colectivas, que –según dijeron– suman cerca de 1.500 convenios y afectan a casi 4 millones de personas. Además, valoraron la «plena vigencia» de la Declaración del 29 de julio de 2008 firmada para impulsar el empleo y la economía y consideraron «suficientes» y «coherentes», aunque «mejorables», las últimas propuestas del Gobierno en la mesa de diálogo social que incluía una rebaja de 1,5 puntos en las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social. Asimismo, reconocieron que el presidente del Gobierno no puede ser «ni árbitro, ni mediador».