EFE
Así lo explicó hoy el director financiero de la entidad, Jacobo González-Robatto, que añadió que, sin contar dotaciones voluntarias ni ingresos extraordinarios, el beneficio recurrente se habría situado en 540 millones de euros y habría crecido el 8,79% respecto del obtenido un año antes.
La entidad registró una mora del 4,39% entre enero y junio, el triple que el 1,42% del mismo periodo de 2008, con una cobertura del 47,09%, para una cartera de créditos a la clientela de 96.134 millones, que había crecido el 5,5% en comparación interanual.
Según pronosticó González-Robatto, la tasa de mora del Popular no irá mucho más allá en el conjunto del ejercicio, ya que, según sus previsiones, no superará el 5,5%, al tiempo que el beneficio antes de provisiones crecerá este año el 10%, unos cálculos "muy meditados" que la entidad no suele compartir con los periodistas.
Al parecer, el incremento de la morosidad se está ralentizando, ya que en el segundo trimestre pasaron a considerarse "oficialmente" morosos créditos por valor de 882 millones de euros, casi la mitad de los 1.502 millones que lo hicieron entre enero y marzo.
Esta ralentización de la mora se produce "en un entorno económico todavía débil, pero con expectativas de mejora", lo que unido a la capacidad de la entidad para generar ingresos recurrentes le permite afrontar el resto del ejercicio con un "prudente optimismo" y con un "renovado esfuerzo en ayudar a nuestros clientes en este ciclo tan adverso de la economía".
En cuanto al impacto en las cuentas del banco de las nuevas directrices del Banco de España que suavizan la dotación a provisiones, González-Robatto consideró que será "bastante positivo" y calculó que le va a permitir aumentar su hucha en 120 millones de euros.
Preguntado por posibles adquisiciones de la entidad en Florida (EEUU), donde cuenta ya con el banco Total, González-Robatto señaló que se trata de un mercado atractivo a pesar del difícil momento que atraviesa, en el que hay muchas oportunidades que "intentaremos aprovechar".
Dentro de España, sin embargo, insistió en que al banco "le va bien" en solitario y con la independencia de la que hace gala desde hace muchísimos años.
Sobre cómo debería quedar el mapa financiero español, después de la reestructuración que se avecina, el director financiero auguró que las cajas protagonizarán la mayoría de las fusiones entre 2010 y 2012 y auguró que "acabarán quedando cinco o seis grandes cajas, igual que hay cinco o seis grandes bancos".
El banco que preside Angel Ron tenía a cierre de junio una "hucha" de provisiones de 2.302 millones de euros en total, de los que 708 millones se dotaron en los últimos seis meses, en torno a 110 millones de los cuales fueron para provisionar los créditos concedidos a Metrovacesa y Colonial.
También destacó la "voluntaria ralentización" del uso de provisiones genéricas para cubrir el riesgo crediticio en el segundo trimestre del año, ya que se recuperaron 69,4 millones para ese fin frente a los 180,2 millones del primer trimestre.
González-Robatto confía en que las entidades financieras no utilicen el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para dotarse de capital y competir de forma desleal.
En cuanto al mercado inmobiliario, informó de que el banco adquirió activos inmobiliarios durante el segundo trimestre por importe de 275 millones de euros, cantidad que, no obstante, irá reduciéndose en los próximos trimestres.
"Nuestra política es no vender de forma urgente y aceptar pérdidas por una venta apresurada", señaló, antes de augurar que los activos comprados en los últimos trimestres no van a bajar demasiado de precio.
Al respecto, González-Robatto agregó que a través de su sociedad inmobiliaria Aliseda el banco gestiona más de 2.000 millones de euros en activos (el 95 por ciento de suelo urbanizado y el 5 por ciento de suelo rural).