MADRID | OTR PRESS
Joaquín Almunia también propone mejorar el funcionamiento de los servicios de empleo o ayudar a la movilidad de los ciudadanos. Además, consideró urgente restaurar el flujo de crédito, «porque las cifras de su concesión no están donde nos gustaría».
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, constató ayer que la economía global «ya no se encuentra en caída libre», en gran medida gracias a la reacción por parte de los gobiernos y bancos centrales, aunque advirtió de la necesidad de continuar trabajando en la solución de la crisis y de mantener «el motor auxiliar» de los estímulos monetarios y fiscales. Almunia espera que aún se produzcan más trimestres con caídas del crecimiento, aunque menos acusado, y un crecimiento «extraordinariamente elevado» del desempleo. Almunia se ciñó a las últimas previsiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que auguran que EEUU podría ver la luz a finales de 2009 y Europa a principios de 2010, aunque en el caso de España reconoció que «hay que ser aún más prudentes».
El comisario europeo señaló especialmente que se debe evitar que el paro se convierta en estructural por lo que hay que mejorar el funcionamiento del mercado de trabajo, lo cual, a su juicio, no debe inducir a caer «en la simplificación de decir que supone abaratar el despido». Asimismo, Almunia admitió que la restauración de los flujos de crédito aún no cumple las expectativas de la CE, algo que afecta especialmente a las empresas europeas, mucho más dependientes del crédito bancario que sus homólogas de EEUU.
Por otro lado, el comisario europeo hizo hincapié en que hay que empezar a discutir las posibles estrategias de salida que se aplicarán cuando se haya logrado la estabilización, aunque advirtió de que ahora «no es el momento de aplicarlas», e incluso afirmó que «no hay que cerrar la puerta a la necesidad de nuevas medidas para estimular la demanda».
Excelente al BCE
Almunia afirmó que los gobiernos deberán contar con estrategias claras de salida, que deberían empezar a aplicarse con anterioridad a la decisión de los bancos centrales de retirar las políticas monetarias expansivas. A este respecto, Almunia calificó de «excelente» la labor desarrollada por el Banco Central Europeo (BCE). En este sentido, el responsable de la parcela económica y monetaria de la CE advirtió de que los niveles de endeudamiento de los estados «están aumentando» y esa deuda debe absorberse a medio plazo, pero los mercados de deuda «empiezan a estar sometidos a presión» por las emisiones. Para el comisario «no se puede desperdiciar la crisis», por lo que hay que actuar de manera contundente a la hora de llevar a cabo las reformas de carácter regulatorio, sin ceder ante las primeras resistencias que se han empezado a observar según la situación del sistema comenzaba a mejorar tras evitarse el colapso.
Desde el punto del nuevo marco regulatorio, Almunia señaló que no sólo hace falta una supervisión micro, que vigile a las entidades, sino también a nivel macro, para lo que se constituirá un nuevo consejo formado por el BCE y los presidentes de las tres agencias de supervisión.