VIENA | EFE
El mercado internacional del petróleo vivió una semana de gran volatilidad e indecisión de los precios, primero presionados por las dudas sobre la recuperación de la economía mundial y luego impulsados por la creciente inestabilidad en Nigeria e Irán, dos importantes productores y exportadores de crudo.
El Petróleo Intermedio de Texas (WTI), la marca de referencia para EEUU, empezó la semana con una bajada del 3,7 por ciento hasta menos de 67 dólares por barril, superó a mitad de la semana los 70 dólares y la cerró finalmente a 69,16 dólares por barril.
El Brent, la marca de referencia en Europa, abrió la semana con una bajada del 3,1 por ciento a 66,98 dólares por barril para cerrar el viernes a 68,92 dólares por barril, el 1,2 por ciento menos que su máximo semanal alcanzado el jueves cuando rozó los 70 dólares.
Por su parte, el precio de la llamada «cesta OPEP», un promedio de doce crudos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, se mantuvo esta semana entre los 67,41 dólares del lunes y los 68,65 dólares del jueves, su último día de cotización.
Al inicio de la semana los precios bajaron ante el pesimismo en el mercado acerca de la marcha de la economía mundial y un posible debilitamiento de la demanda energética si la crisis se alarga.
Las dudas tomaron fuerza después de que el Banco Mundial informara de que la economía global se contraerá en 2009 un 2,9 por ciento, frente al 1,7 por ciento que había pronosticado hace tan sólo tres meses.
Los precios empezaron a subir tras el anuncio de la guerrilla nigeriana Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger (MEND) de que seguirá atacando las instalaciones de la petrolera anglo-holandesa Shell. Los rebeldes comunicaron esta acción a través de una carta abierta dirigida al presidente ruso, Dmitry Medvedev, en la que afirman haber destruido tres estaciones de bombeo.