BRUSELAS | EFE
La presión fiscal sobre los tramos más altos de renta y sobre las sociedades disminuyó en la UE un 6,9% y un 8,4% respectivamente en los últimos ocho años, aunque en España el descenso fue más moderado, del 5% en ambos casos, según un informe presentado hoy por la Comisión Europea (CE).
Pese a que la presión fiscal total se redujo sólo en un 0,8% en los Veintisiete entre 2000 y 2007, los dos citados tipos de impuestos experimentaron una "clara tendencia a la baja", según afirmó el coordinador del estudio, Marco Fantini, en rueda de prensa.
En España, la presión fiscal subió un 3,2% desde el año 2000, y aumentó principalmente en los impuestos sobre el capital, en los que la carga aumentó desde el 29,7% hasta el 42,4%, situándose en este punto muy por encima de la media europea (del 28,7%).
Los impuestos sobre el trabajo, por su parte, aumentaron en España un 2,9% hasta el 31,6%, y se mantuvieron por debajo de la media de la UE (del 34,4%).
La carga fiscal sobre el consumo en aumentó en España 0,2 puntos porcentuales hasta el 15,9%, y se mantuvo como la más baja de los Veintisiete, cuya media se sitúa en el 22,2%, según recoge el informe ´Tendencias de impuestos en la UE´, elaborado por la CE y Eurostat, la oficina estadística comunitaria.
La presión o carga fiscal equivale al porcentaje del PIB que constituyen el montante total de los impuestos y las cotizaciones sociales obligatorias, y difiere en 1,1 puntos porcentuales de otra tasa calculada por Eurostat, que incluye las cotizaciones voluntarias.