MADRID | EFE
El Grupo Prisa negociará con los representantes sindicales de sus empresas una reducción del 8 por ciento del sueldo, que comenzará a aplicarse a partir del primer día de julio y que se prolongará hasta finales del 2010.
Durante la celebración de la Junta General de Accionistas del Grupo Prisa, su consejero delegado, Juan Luis Cebrián, ha anunciado que para los directivos que ganan más de 100.000 euros, la bajada salarial no tendrá «compensación alguna», mientras que en el caso de los trabajadores sujetos a convenio, la reducción será «similar» y se hará a cambio de una disminución de la jornada laboral.
«Atravesamos una situación difícil, me atrevería a decir que extremadamente difícil, pero no es ni desesperada, ni caótica, ni amenaza a la continuidad del grupo».
Cebrián destacó la «singular composición» de los ingresos del grupo, en los que menos del 28 por ciento proceden de la publicidad, un aspecto que permite «encarar» la crisis «con solvencia y capacidad», dijo.
Sin embargo, para mantener la rentabilidad del grupo y responder a los problemas de la situación económica, Prisa aplicará «rigurosos planes de austeridad y control de gasto», como la contención salarial de su plantilla, una política que «pretende proteger a los trabajadores con menor nivel adquisitivo y contribuir a nivelar de paso las escalas salariales», aseguró.
Sobre este punto, el presidente del Comité de Empresa de El País, Juan Gil, intervino en la junta y lamentó las decisiones unilaterales del grupo y la falta de diálogo.