BRUSLEAS | EFE
La Comisión Europea dio ayer luz verde a la ayuda de 51,9 millones de euros que las autoridades españolas tienen previsto conceder a Ford España para la transformación de la planta que tiene en Almussafes (Valencia).
El ejecutivo de la UE llegó a la conclusión de que el proyecto de Ford –cuyo objetivo es modificar la estructura de producción para fabricar tres nuevos modelos de vehículo– «contribuirá significativamente al desarrollo de la economía de la región sin falsear indebidamente la competencia».
Según Bruselas, el proyecto -que tendrá un coste total de 493,6 millones de euros, financiados en su mayor parte por Ford- garantiza la continuidad de la actividad en Almussafes y el mantenimiento de unos 5.000 puestos de trabajo directos.
En un comunicado, la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, consideró que la inversión ayudará al desarrollo de una región desfavorecida, sin generar un perjuicio significativo a la competencia.
Kroes subrayó que Ford no verá incrementada su cuota de mercado ni su capacidad de producción de manera excesiva.
El objetivo del fabricante es desmantelar las líneas de producción existentes en la fábrica de Almussafes e instalar nueva maquinaria y equipos para fabricar tres nuevos modelos de turismos –Fiesta, Focus y el monovolumen compacto C-Max–.
Las ayudas que, como ésta, persiguen el desarrollo regional no requieren, en principio, autorización de Bruselas, pero ésta tuvo que ser notificada debido a su elevada cuantía, explica la Comisión.