BRUSELAS | EFE
La Unión Europea logró ayer que el Gobierno alemán se comprometa a seguir liderando la negociación con General Motors (GM) y las autoridades estadounidenses para salvar a Opel con el claro objetivo de lograr una «solución europea» para la compañía.
Representantes de 18 Estados miembros acudieron ayer a la reunión urgente convocada por la Comisión Europea (CE) para analizar la situación de Opel y las distintas opciones para salvarla de la quiebra.
El encuentro, al que asistió por parte española el ministro de Industria, Miguel Sebastián, tuvo lugar mientras que en Berlín se confirmaba que el fabricante de componentes austríaco-canadiense Magna ha llegado a un preacuerdo con GM sobre el futuro de Opel, tras la retirada de la negociación de Fiat.
La cita fue organizada a petición de varios países descontentos por la escasa información facilitada por el Gobierno alemán sobre la marcha de las negociaciones e incluso el miedo, en algunos casos, de que Alemania diera prioridad a sus cuatro plantas de Opel en detrimento de las factorías en otros países socios.
Así, a su llegada, la ministra sueca de Industria, Maud Olofsson, lo dejó claro: «no estoy siendo informada, y muchos otros ministros tampoco».
Pero salió del encuentro asegurando que Alemania había proporcionado «muy buena información».
También el ministro Sebastián consideró que la reunión había sido «útil». Para mejorar los canales de comunicación y coordinación, los participantes decidieron crear un grupo de trabajo.
Por su parte, la CE consideró que en esta reunión quedó claro que las ayudas estatales y de mercado único deben ser totalmente respetadas, y que no deben adoptarse medidas nacionales sin coordinarse con el resto de países implicados.