El ministro de Industria, Miguel Sebastián, se mostró ayer «optimista» sobre el futuro de la planta de Opel en Figueruelas, ya que gracias a los «sacrificios» que hizo en el pasado su productividad es entre un 30 y 40% por ciento superior al resto de las factorías de General Motors (GM) en Europa. «Sabemos que la planta de Figueruelas es la joya de la corona de Opel, lo que pasa es que ahora mismo no tenemos corona», dijo el ministro tras participar en una reunión de titulares de Industria y Economía sobre el futuro de la marca automovilística. En esta reunión la Unión Europea logró que el Gobierno alemán se comprometa a seguir liderando la negociación con GM y las autoridades estadounidenses para salvar a Opel.