MADRID | EFE
La economía española cayó el 1,8 por ciento en el primer trimestre de este año y el 2,9 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Este organismo destacó que la contracción de la economía española en el primer trimestre de este año continúa siendo consecuencia de una contribución negativa de la demanda nacional, compensada sólo en parte por la aportación positiva del sector exterior.
Si se confirman estos datos el próximo día 20, cuando se publiquen las cifras detalladas de la contabilidad nacional, se trataría de la mayor contracción de la economía, tanto en tasa intertrimestral como interanual, desde 1970, según la información histórica del INE.
La caída intertrimestral del 1,8 por ciento es ocho décimas superior a la registrada en el cuarto trimestre de 2008.
Los datos difundidos ayer coinciden con los cálculos del Banco de España publicados en su último boletín a finales de abril, entidad que advirtió de que la recesión española se sigue agravando en un contexto de caída mundial de la actividad y en el que persisten los problemas financieros, a lo que hay que unir el empeoramiento del comercio internacional.
También subrayó que datos positivos como la caída de la inflación o de los tipos de interés tardarán varios trimestres en trasladarse a la renta disponible de los hogares españoles, que siguen gastando menos ante la elevada incertidumbre.
La economía se sigue contrayendo debido, sobre todo, a la debilidad interna -consumo e inversión-, que cayó en un año el 4,9%, dos puntos más que en el trimestre anterior, según sus cálculos.
Mientras, la aportación del sector exterior, aunque ha seguido siendo positiva (2,2 puntos), se ha reducido por la fuerte contracción que está experimentando el comercio mundial.
El deterioro del empleo es, para el Banco de España, la principal causa de que se siga reduciendo el consumo de los hogares (el 3,3% interanual) y también la elevada incertidumbre ante el futuro de la economía. El único dato positivo que surge del retraimiento en el consumo es que la tasa de ahorro de los hogares se está recuperando con mucha rapidez.