MADRID | EFE/E. P.
Las ejecuciones hipotecarias, que solicitan mayoritariamente las entidades financieras, se dispararon sobre todo en los últimos tres meses de 2008, hasta alcanzar la cifra récord de 21.211, frente a los 13.487 procesos del trimestre anterior y muy por encima de los 8.836 procesos del mismo período de 2007.
Las demandas de ejecución por impago de hipotecas permiten que la entidad financiera u otro acreedor subaste el bien (normalmente una vivienda o un edificio) para recuperar los importes prestados más los intereses, por lo que el CGPJ había pronosticado el año pasado que se multiplicarían ante los actuales «momentos de dificultad financiera y económica».
De hecho, el año pasado se solicitaron tantas ejecuciones hipotecarias como en 2005, 2006, y 2007 juntos, superando ligeramente las previsiones del CGPJ, que preveía 53.272 procedimientos. Para este año, el órgano espera un crecimiento algo más moderado, del 43,5%, lo que arrojaría 76.463 ejecuciones hipotecarias, que pueden afectar tanto a particulares como a empresas, ya estén en concurso de acreedores o no, recuerda el socio de CMS Albiñana y Suárez de Lezo Juan Ignacio Fernández Aguado.
Estos procedimientos, que tienen un trámite «sencillo y estándar», se venían resolviendo entre 6 y 8 meses, aunque el aluvión de trabajo en los juzgados y las diversas variables a las que están sometidos están provocando que el plazo se haya prolongado a una horquilla de entre 10 y 14 meses, señala Fernández Aguado. Por Comunidades Autónomas, el mayor número de ejecuciones hipotecarias se registró en Andalucía, seguida muy de cerca por Cataluña y, algo más lejos, por Valencia.
No obstante, el mayor incremento porcentual tuvo lugar en Murcia, La Rioja y Navarra, en tanto que Asturias fue la región donde menos crecieron estos procedimientos.
El PP pide más créditos
Por otra parte, el Partido Popular ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley con la que pretende instar a la nueva vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, a que «adopte con urgencia» las medidas necesarias para que el plan de apoyo que dota de liquidez al sector financiero se traduzca en un aumento de la oferta de crédito hipotecario.
Durante su toma de posesión la semana pasada, Salgado apeló a la «fortaleza» de la banca para que contribuya «con rigor, pero también con prontitud» a ayudar a «superar las dificultades» de las familias, autónomos y pymes. El texto de la iniciativa recuerda que los dos decretos ley aprobados por el Gobierno en octubre de 2008 y convalidados por el Pleno de la Cámara, con el apoyo del PP, tenían la finalidad última de apoyar la oferta de crédito a la actividad productiva de empresas y a los particulares.
No obstante, este compromiso contrasta con la «caída espectacular» en la concesión de créditos hipotecarios, de compraventa de viviendas y de inicio de nuevas construcciones, en especial de VPO. Por este motivo, el PP quiere que el Ejecutivo garantice que los instrumentos del Fondo de Adquisición de Activos (FAAF), dotado con hasta 50.000 millones de euros, y los avales a las emisiones de las entidades por 100.000 millones de euros, impulsados por el predecesor de Salgado, Pedro Solbes, «lleguen a las familias españolas que deseen acceder a una vivienda».