MADRID | EFE
El sector inmobiliario residencial ha comenzado el año con un descenso de las viviendas escrituradas del 38,6 por ciento en enero, lo que acentúa la tendencia bajista que en 2008 supuso la disminución en casi un tercio de las operaciones de compraventa.
La caída llegó casi a la mitad (47,2%) en el caso de la vivienda usada, cuya estadística da una idea más precisa de la situación real, ya que en el mercado de segunda mano las operaciones se cierran con más rapidez.
Por el contrario, el descenso de las ventas de vivienda nueva tarda más en trasladarse a las cifras oficiales, ya que los inmuebles escriturados se señalizaron hasta dos años antes, cuando la actividad era mayor y la crisis menos profunda.
Sin embargo, los expertos apuntan a que la inercia de las preventas se irá perdiendo a lo largo de este año, lo que augura un descenso estadístico de las ventas de vivienda de obra nueva superior al 29,1 por ciento registrado en enero.
Algunas de las patronales proveedoras de materiales y servicios para la construcción residencial no prevén una recuperación de la actividad en el sector inmobiliario antes de 2011, ya que consideran que habrá que acabar primero con el elevado excedente de viviendas que está provocando la paralización de las ventas.
Entre los consultados, la patronal cementera Oficemen calcula que el consumo de cemento disminuirá en 2009 cerca del 25 por ciento, tras haber registrado el pasado año la primera caída en una década.