JUAN SUÁREZ | IBIZA
Bajo la apariencia de un turistas japonés en Europa, Tsuyoshi Takashiro esconde un talento innato para la informática en todas sus vertientes, habla a la velocidad del rayo y lleva su vida y trabajo a cuestas en un tableta informática que maneja como una extensión de sus dedos. Nació con un ordenador bajo el brazo y ahora se ha convertido en su brazo derecho armado de programas y composiciones que le han valido un reconocimiento muy trabajado en su Japón natal. Conocido por su producción para Roppongi Hills Tv y sus videos animados con dibujos manga para firmas como Louis Vuiton, Sony o Nike, también se hizo famoso en Europa por la remezcla del éxito británico ´Most precious Love/blaze´. Ha pasado unos días en Ibiza para colaborar con el festival White Island Project, organizado por Jurgen Buschen en el Blue Marlin.
—¿Que le ha traído a Ibiza desde Japón?
—Conozco Ibiza desde hace tiempo, he venido varias veces desde 1989. Me encanta la isla y la gente que mueve este mundo tan sugerente. He participado en el festival White Island para recaudar fondos para los damnificados por el tsunami y los problemas derivados del escape de la planta nuclear de Fukushima. He pinchado en Blue Marlin más de 100 éxitos del más puro estilo house japonés.
—¿Que esperaba de este encuentro Ibiza-Japón?
—Que se conozca algo real de Japón, más allá de las geishas, el sushi, Sony, Nintendo, etcétera. La gente no sabe que Nintendo significa la casa de la voz de Dios. Los japoneses mantenemos en nuestras vidas un equilibrio entre dos cosas fundamentales: la alta tecnología y la parte espiritual de nuestra cultura budista o la que sea. Mantener el equilibrio entre estas dos premisas es el fundamento de nuestra existencia.
—¿Como japonés, cómo es su vida diaria?
—I am made in Japan. Soy un producto japonés, multifuncional y compacto que hace muchas cosas a la vez, videos, animación informática, composiciones musicales, tengo un programa de radio, escribo libros y soy dj. Como ve hago de casi todo.
—¿Todos los japoneses son así?
—Somos listos, multifuncionales, y a la vez técnicos, pero concienciados con los problemas del medio ambiente, la contaminación y la utilización correcta de la energía eléctrica y el petróleo. Nos gusta escuchar música, ver videos, hablar por el móvil y mandar e-mails, como a todos.
—¿La informática es para usted una herramienta de trabajo o una forma de vida?
—Somos un país tecnológico, especial y ligado a la alta tecnología.
—¿Cómo es su trabajo como director de cine comercial y de clips animados?
—Lo considero una parte más de mi trabajo global. He hecho varios clips animados por ordenador con dibujos manga para multinacionales como Louis Vuiton, Sony y hasta el video de promoción de la candidatura de Tokio para los Juegos Olímpicos de 2016, que perdieron Madrid y Tokio en favor de Río de Janeiro. Me encanta combinar la tecnología con la animación manga y mis propias creaciones. También hago trabajos de animación para mi temas de música house y dibujos animados de alta tecnología japoneses. Me gusta combinar todo esto.
—¿Qué significa la cultura manga para los japoneses?
—A todo el mundo le encanta el manga, desde los niños hasta los mayores de 80 años. Es parte de nuestra cultura de ocio popular. Todos la adoran.
—Pero su gobierno quiere prohibir con una nueva ley que los niños vean los dibujos eróticos manga.
—Es una ley para controlar el manga erótico que ven los menores ahora. Tenga en cuenta que en Tokio hay grandes supermercados solo para videos, revistas, libros y objetos manga frente a supermercados normales. Es un material de consumo que necesita determinado control porque cierto material manga tienen un alto contenido erótico no apto para, por ejemplo, un niño de 10 años. Creo que a partir de los veinte todo el mundo puede verlo sin problemas.
—¿Se entienden el sexo y el erotismo de manera diferente en Japón y en la cultura occidental?
—Los occidentales tienen una mentalidad más abierta para el sexo. Los japoneses somos muy tímidos en este aspecto. Nos da vergüenza mostrar el sexo libremente pese a que tenemos tanto manga erótico. He visto en el aeropuerto de Viena un sex-shop con todo. Esto en Japón es impensable. Me pareció tan divertido que compré unos videos, juguetes y artículos como souvernirs para regalar a mis amigos de Tokio.
—¿Cómo conviven dos culturas musicales tan dispares como el pop o el house con la música tradicional japonesa?
—Hay algunos djs japoneses que hacemos una música house interesante y buena pero nadie la conoce en Europa. Somos una excepción ya que utilizamos ritmos house y funky e introducimos algunos momentos o detalles de la música japonesa como los clásicos tambores tribales y otros instrumentos. Así conseguimos una música de baile identificada con nuestra música popular.
—¿Cuál es el mejor dj japonés?
—No lo sé, hay tantos. Depende del el tipo de música.
—¿La música electrónica que se baila aquí le resulta familiar?
—Sí, porque he crecido con las computadoras, la tecnología y el high tech. Para mí es como una forma natural de hacer música en el siglo XXI. Es música highcool and highbreak. Como decía antes tiene que haber un equilibrio entre la tecnología y el espíritu. Existe también en la música orgánica de las canciones tradicionales. Me gusta mantener ese equilibrio ente la tecnología y la innovación.
—¿Ibiza es high tech?
—Tiene un perfecto equilibrio natural. Hay sol, playas, hoteles y lugares para que la gente de la isla y los visitantes puedan disfrutar y al mismo tiempo existe otro mundo de noche, muy tecnológico, que convive en equilibrio, que es lo más importante para la vida en el siglo XXI.
—Volvamos a Japón ¿Cómo viven allí los efectos devastadores del tsunami y la fuga nuclear?
—No estaba en Japón cuando ocurrió, pero han muerto varios amigos míos. Es algo terrible que no ha terminado. La gente tiene mucho miedo porque falta información y no se sabe realmente lo que está ocurriendo. El reactor nuclear sigue ardiendo y no se vislumbra una solución inmediata.
—¿Su gobierno actúa de forma correcta o hay demasiados secretos e intereses inconfesables?
—Nuestro primer ministro está loco. Dice que está todo controlado pero no es verdad y eso es terrible, hay mucho miedo. La gente no sabe qué va a suceder hoy o mañana. Hay demasiados secretos controlados por el gobierno y demasiados intereses. El gobierno controla toda la información, es como una dictadura de la comunicación.
—¿Su nuevo libro, ´The Force to survive the world today´, habla de esta situación?
—Hablo de la fuerza que hay que tener para sobrevivir al mundo de hoy: cómo afrontar la crisis, sobrevivir a la economía y sus consecuencias no solo en Japón, sino en cualquier parte del mundo, o cómo superar el tsunami y los problemas derivados de la energía nuclear. He vendido 50.000 copias en poco tiempo.
—¿Qué come ahora la gente en su país?
—Es muy difícil saber lo que puedes comer y si está o no contaminado. Yo como solo arroz integral, nada de carnes, pescado o vegetales. Quiero demostrar que se puede vivir solo de arroz integral.
—¿Se están replanteando el uso de la energía nuclear?
—Estamos desarrollando nuevos proyectos en busca de energías alternativas que no dependan del petroleo o de la energía nuclear, como molinos de viento, reciclaje del agua y los productos contaminantes. La apuesta del futuro pasa por el coche eléctrico y las energías vegetales.