Paolo Zampolli, embajador para Asociación Naciones Unidas Brasil y presidente de Green INC:
IBIZA | JUAN SUÁREZ
—Ha pasado de embajador para proyectos de medio ambiente a emjadador para Asociación Naciones Unidas Brasil. ¿Cuál es su nuevo cometido?
—Sigo siendo embajador para el medio ambiente y trabajo también en el proyecto de desarrolllo de desalinización del agua del mar. Y soy embajador para Asociación Naciones Unidas Brasil, donde estamos desarrollando nuevos proyectos mediambientales.
—¿Puede hablar de estos proyectos?
—Mi máximo empeño está en un proyecto para convertir las emisiones de CO2, el problema más grande del mundo, en azúcar a un precio muy competitivo para el mercado. Se trata de limpiar las emisiones del CO2.
—¿Qué ventajas tiene esta conversión?
—Por una parte se elimina una importante cantidad de contaminación y por otra producimos azúcar a un precio de 2,7 centavos de dólar la libra. Si tenemos en cuenta que el azúcar cuesta normalmente entre 12 y 15 centavos en los países emisores y en Estados Unidos alcanza los 35, hay una reducción importante en el coste. Es un experimento que en cinco años podemos ampliar al carbón.
—¿En qué cantidad reduce este sistema la emisión de Co2?
—Las fábricas de etanol en Brasil producen 22 billones de kilos anuales. El sistema de fotosíntesis científica que aplicamos para convertirlo en azúcar puede capar el 95% en un futuro inmediato y lo que es más interesante es que estamos estudiando un segundo proceso que puede convertir este azúcar en aceite de soja o parma.
—¿Por qué todas estas aplicaciones se hacen en Brasil?
—Hay una planta piloto en Inglaterra que ya funciona y la primeraplanta se montará en Sao Paulo. Brasil es el país del futuro, está concienciado de que es el pulmón del mundo y con estos proyectos logrará una indepencia de todo tipo de combustible en el futuro.
—¿Llamar país emergente a Brasil ya no tiene sentido?
—Las nuevas economías del mundo son China, India y Brasil, pero este último cuenta con unas ventajas increíbles. En la próxima década será la sede del Campeonato del Mundo de fútbol, de las Olimpiadas de 2012 y de Expo de 2020. Esto de por sí ya transforma un país. Brasil va a ser una bomba en los próximos años, me encanta este país, mi mujer es brasileña, pero vivir en Sao Paulo ya es tan caro como en NuevaYork.
—Cambiemos de tema. ¿Cómo ve el desastre del vertido de petróleo en las costas americanas?
—Imparable, no consiguieron cerrar el flujo de forma rápida y ahora se ha convertido en un gran porblema para la compañía BP y para el futuro de las perforaciones.
—¿Y ha roto buena parte de la política energética de Barack Obama?
—Obama va a pagar un alto precio por esta controversia, que es muy perjudicial para Estados Unidos, por su gran dependencia de la importación de combustible teniendo muchos sitios donde puede perforar para encontrar crudo.
—¿Cómo se valora la política del señor Obama dentro del país?
—Es una política difícil porque ha prometido mucho y sobre todo porque partió de un momento muy difícil, yo diría que peor imposible. Por tanto, es muy complicado obtener resultados inmediatos.
—Usted conoce las finanzas y el negocio inmobiliario. ¿Cree que podrá llevar adelante la reforma del sistema bancario y Wall Street?
—Es un tema muy delicado porque la reforma es dura para los bancos, muchos banqueros y hombres importantes de negocios se irán a otro lugar del mundo donde haya menos reglas y control.
—Wall Street no parece afectado.
—Está afectado directamente el negocio inmobilario y esto hará que la crisis se prolongue unos años más. De un desastre de este calibre se tardan cinco o seis años en salir, pese a que Nueva York es la única parte de Estados Unidos que no quebró y donde menos impacto ha habido, al contrario que Miami donde ha sido un desastre. Los bancos no dan crédito, no se renuevan las hipotecas y no se financia la construcción, por lo que no se acaban los proyectos en marcha, pero Manhattan es una isla en el mundo financiero.
—¿Cuál es la solución mágica?
—No la hay, si los bancos no abren el grifo del crédito será difícil salir de esta situación. Hay empresas o instituciones como las Naciones Unidas que no están afectadas y por eso trato de desarrollar mis negocios desda ahí. Hay nuevas tecnologías que no están plenamente desarrolladas. El domingo estaré en Madrid en la exposición ClimateWell, donde mi empresa Green Inc. presentará nuevos proyectos muy útiles para el uso de aire acondicionado en los hoteles, aplicables a Ibiza, por ejemplo.
—Le ha puesto imaginación a la venta de apartamentos y ha inventado un sistema nuevo. Cuénteme cómo vende pisos por tierra, mar y aire.
—Hay que hacer cosas diferentes e innovadoras para clientes especiales que quieran hacer una gran inversión. A estos clientes especiales le mostramos el lugar en el que está el apartamento en un Rolls Royce Phantom, luego les montamos en helicóptero para que vean el skyline de Nueva York que está cambiando constantemente y luego lo llevamos al puerto y en una lancha rápida de lujo le enseñamos la vivienda desde el mar. Es una forma diferente de vender y estamos obteniendo buenos resultados. Prueba de ellos es que la RAI italiana y la cadena de televisión CNBC nos han dedicado un reportaje. Empezamos poco a poco y ya hemos vendio varios pisos de un edifico nuevo en Madison Street.
—¿Nota cambios a mejor este año en Ibiza?
—Ibiza siempre cambia a mejor. Fue genial cerrar los afterhours de las discotecas porque ha limpiado a los turistas de baja calidad que venían sin tener siquiera una habitación. Hay mucho trabajo por hacer para llegar al nivel de Saint Tropez o Cerdeña, pero ésta es una isla fantástica y está mejorando. La noche de Ibiza es la mejor del mundo y yo llevo la isla en la sangre desde que tengo 16 años.