SANT ANTONI | NAHUEL L.A.
Es el último espectáculo de Nacho Cano este verano en la isla. En el momento de salir al escenario para el primer pase, a las dos y media de la mañana, los paneles de televisión, que hasta entonces habían servido de complemento a la iluminación y el show de la discoteca, proyectan imágenes de la famosa película espacial de Stanley Kubrick, ´2001: Una odisea en el espacio´. Cano, con su habitual energía, viste una camiseta oscura de manga corta con detalles blancos y un look despeinado. La gente le dedica una sonora ovación y él se pone manos a la obra en la cabina del disc-jockey. Empieza ´Mecandance´, una nueva versión de los temas de Mecano junto a ocho bailarines.
Estos aparecen poco después en el escenario ataviados con trajes espaciales. Sus movimientos son lentos y pausados de principio y se colocan en frente del público, que ha sacado sus cámaras y móviles para registrar cada segundo del show. Tampoco un pequeño equipo de televisión pierde detalle.
En un momento, el ritmo de la música cambia y unos grandes tubos extensibles, los imaginarios brazos de uno de los bailarines, se proyectan hacia el resto y comienza la parte más energética de la coreografía. Cano está en su salsa y empieza a moverse de forma frenética mientras manipula la tabla de mezclas. Los bailarines se quitan los cascos de astronauta y empiezan a cantar una repetitiva melodía que acompaña la música del artista valenciano. Se trata del estribillo de la canción de Mecano ´Dalai Lama´. Los bailarines aprovechan la coreografía para deshacerse del resto del traje espacial, dejando al descubierto una nueva vestimenta de tinte retro ochentero.
Mecano ´dance´
En ese instante, en las pantallas aparecen imágenes de los integrantes del grupo Mecano en un concierto. Nacho coge el micrófono y saluda al público, que le devuelve el gesto con una nueva ovación. Ahora, detrás del artista, se proyectan secuencias de ´Frankestein´, la película de 1931 y los acordes del tema ´No es serio este cementerio´ se mezclan con la canción anterior. Fuego, humo y luces multicolores refuerzan la espectacular puesta en escena. La gente solo puede mirar al escenario y pocos son los que se animan a bailar durante el espectáculo. Los bailarines, mientras cantan, se dirigen al público y piden que aplaudan. Éste responde con palmadas y se empieza a escuchar la melodía de ´El 7 de septiembre´. Es el colofón del primer pase de la noche de Cano que, antes de retirarse, realiza un par de gestos al público indicándoles que aún queda la segunda parte del espectáculo. El dj Brian Cross sale a la palestra y presenta a la cantante Soraya. La gente la recibe con gritos de «¡torera, torera!». La artista viste un sexy y ajustado vestido blanco y su pelo rubio repeinado hacia la derecha. Durante quince minutos, Soraya baila junto al dj al ritmo de la música. Después empuña el micrófono y canta ´Live your dreams´.
Transcurrida una hora tras su primer pase, Cano vuelve a salir a escena, intercambia unas palabras con Brian Cross y comienza a bailar en la cabina. Esta vez, viene acompañado de la atractiva cantante Luciana. Los bailarines de ´Mecandance´ han cambiado de vestuario. Este también es llamativo porque en su cabeza llevan lo que parecen ser visores infrarrojos. ´Hijo de la Luna´ es el tema versionado en primer lugar. El público vuelve a aplaudir mientras la artista invitada luce su espectacular voz. Cuando acaba la canción, Luciana comenta al público que es «un placer» poder compartir escenario con el artista y cantar los temas de Mecano, «el mejor grupo de la historia».
Cuando acaba su pequeño discurso, canta a capela el estribillo de ´La fuerza del destino´, una de las canciones más populares del grupo y es entonces cuando Cano introduce un hilo musical dance y los bailarines de ´Mecandance´ hacen los coros a Luciana a la vez que bailan la particular coreografía del musical ´Hoy no me puedo levantar´ que tanto éxito ha tenido. Es el final de la fiesta de Nacho Cano en Ibiza.