IBIZA | RAQUEL SÁNCHEZ
— Su fiesta The face of Ibiza se convirtió el año pasado en un álbum y este verano llega el segundo volumen.
—Es un disco doble editado por Blanco y Negro que está mezclado por mí y Dj Java. Se presentará oficialmente a mediados de agosto en Savannah, en Sant Antoni.
—Pero ya está en el mercado y es el número uno en ventas en la isla.
—Salió a principios de junio y lleva cerca de 12.000 copias vendidas en toda Europa. Es una burrada. En Balears los distribuidores aseguran que es el más solicitado en las tiendas de Ibiza y en las grandes superficies de Mallorca.
—¿Cuál es la esencia de este disco?
—Es lo que hemos creado Baby Marcelo y yo. Ambos éramos una parte muy importante de la fiesta de La Troya. Él es el 50 por ciento de ´The face´, la imagen y el alma, yo soy la música. Transmitimos diversión al cien por cien.
—¿Qué tipo de público acude a su fiesta?
—Principalmente, italianos y españoles, los fans de Marcelo y los míos. Pero es una fiesta internacional, para todo el mundo, hay británicos, holandeses…
—Sus trabajos se comercializan en los cinco continentes, ¿es la primera vez que un álbum suyo tiene tan buena acogida aquí?
—No. También ha pasado con alguno que otro anterior, como el ´Ibiza Resident Dj´, con dj Pippi, que editamos hace seis años y también fue un top ventas. Pero donde más repercusión tiene nuestro trabajo es en Europa por diversos factores: la marca ´Ibiza´, la gente ya conoce la fiesta The face y muchos nos conocen a los dj que hemos mezclado los temas. Es muy difícil que todos los trabajos sean superventas porque el mercado discográfico está totalmente destruido por las descargas de Internet. Aunque si tienes una buena compañía y una buena distribución detrás, eso aporta mucha fuerza a la hora de vender.
—¿Cómo le han afectado personalmente esos cambios en el mercado?
—Soy productor y vivo de la música, pero actualmente ya no puedo hacerlo. La liquidación que se obtiene por venta de discos es prácticamente nula.
—¿Qué medidas ha tomado ante este panorama?
—Hacer álbumes. Un álbum no es hacer un disco de una sola canción. En el segundo volumen de ´The face of Ibiza´ hay 16 temas mezclados por mí y 14 mezclados por Dj Java. En un álbum haces toda la producción y las ganancias son mucho más altas.
—¿Cuántos trabajos acumula ya en su discografía?
—Más de 30 recopilatorios, unos 60 maxis y nueve álbumes, algunos con temas exclusivamente míos y otros son recopilatorios porque recogen los mejores tracks del verano, como ocurre en este último disco
—¿En qué otras producciones trabaja ahora?
—Estoy terminando el segundo volumen de los ´Soles de Ibiza´, que es un álbum exclusivamente de chill out y espero que esté listo a finales de septiembre o principios de octubre. La idea es sacarlo a la venta en navidades. Este año me gustaría centrarme más en la producción, en cuanto tenga hueco, porque el año pasado no tuve tiempo. Estuve tres meses en Brasil trabajando y cuando viajo mucho no puedo centrarme en el trabajo de estudio.
—Pero no sólo viaja en invierno, ahora dedica los fines de semana a pinchar en ciudades de todo el mundo…
—Voy a Milán, Barcelona, Londres, Moscú, Roma, Toulouse… Esos son mis fines de semana, aunque éste me lo he cogido libre porque vienen mis padres y tenemos un pacto. Hay que dedicar tiempo a la familia, si no, luego la mami se enfada y con razón.
—¿Y cómo está su calendario el resto del año?
—Cuando acaba la temporada de verano me dedico a dos proyectos diferentes. El World Tour de nuestra fiesta ´The face of Ibiza´ por todo el mundo y mi propio trabajo como Dj Oliver. Todo eso me llevará a Brasil, a Estados Unidos…
—Precisamente en Estados Unidos tiene una cita muy importante.
—Exacto, el 21 de mayo de 2011. Pincharé en el concierto de Beyoncé en Chicago. Estuve ya de telonero en febrero en el que ofreció en Florianápolis (Brasil) y ahora me ha vuelto a llamar.
— ¡Qué vida la suya! Despertará muchas envidias.
—Siempre haciendo maletas. Además, pasas mucho tiempo solo y es un trabajo bastante cansado. Llega un punto en el que no tienes vida social.
—¿Y hasta cuando va a seguir siendo Dj Oliver?
—No lo sé, pero algún día llegará. No voy a seguir dale que te pego con 50 años, aunque no me puedo quejar porque tengo mucho trabajo y un montón de fans. Es muy gratificante poder poner tu música y, al hacerlo, ofrecerle a la gente alegría o un recuerdo. Siempre hay alguien que te cuenta que con aquel tema conoció a la chica con la que se acabó casando… Los dj marcamos momentos, y ofrecer ilusión no tiene precio.
—¿Qué le gustaría hacer cuando deje de ser dj?
—Tener un trabajo normal y corriente.
—Pues no le veo de funcionario.
—Lo que más me gusta a día de hoy es la producción musical, podría dejar de estar en primer plano para estar detrás
—¿Ha hecho algún descubrimiento musical este verano?
—Lo cierto es que en mi set siempre intento poner música antigua, hits de toda la vida con los que la gente se vuelve loca y que este año están pegando más fuerte que nunca.
—¿A qué se refiere con música antigua?
—Los éxitos del verano de hace diez o quince años en Ibiza. Son discos que están superolvidados, pero cuando los pones la gente reacciona. Es lo que están haciendo todos los top dj de la isla: Carl Cox, Luciano, Villalobos…
—En el concierto con Beyoncé pinchó ante 40.000 personas.
—No es lo más bestia que he hecho. En el Dance Valley de Amsterdam eran 130.000.
—¿Dónde va a bailar Oliver cuando sale?
—De jovencito iba a Space. Ahora prefiero una cena con amigos.