IBIZA | JUAN SUÁREZ
Giorgio Armani sigue fiel a su cita con Ibiza y tras un paréntesis ha regresado a la isla con su nuevo e impresionante barco. Bautizado como ´Main´, mide cuarenta metros, es de color negro mate, presenta un aspecto bélico y está dotado de una impresionante escalera de acceso. El lujo de la firma está presente en cada uno de los detalles. A bordo de este yate el diseñador navega por las principales ciudades de moda del Mediterráneo.
Armani conoce bien Ibiza y Formentera, y buena prueba de ello es que pasea por el puerto de Vila en compañía de sus amigos e invitados como si estuviera en su casa, sin escolta, y se deja fotografiar con todos sus admiradores. Con la sencillez impecable que le caracteriza, pantalón blanco, camiseta negra de Armani y zapatos sport de su propia marca, el gran divo de la moda italiana se paseó ayer por la tarde por la Marina.
El modisto visitó el mercadillo de la plaza Antoni Riquer y demostró su curiosidad buscando regalos y objetos que le puedan servir de inspiración. Después continuó su paseo para visitar a un amigo, Vicente Ganesha, al que firmó autógrafos y dedicó una camiseta en los minutos que estuvo en su tienda. También se detuvo con Martín Kamissa en la tienda de Custo y prosiguió su ruta hasta regresar de nuevo a su barco, donde ofrecía una cena a sus invitados.
Antes de la tranquila tarde de ayer, el modisto había disfrutado ya de la noche de la isla. El jueves, Armani estuvo en Pachá en la fiesta de David Guetta, ´F*** me I´m Famous, donde posó con las bailarinas en uno de los privados. En mitad del tumulto de la discoteca, el modisto mantuvo su sencillez y accesibilidad posando en varias ocasiones para las cámaras digitales y los móviles de todos los que se encontraban en el espacio reservado.