SANT JOSEP | PABLO SIERRA DEL SOL
En un castellano pausado, reflexionado y casi desprovisto del típico acento británico se expresa John Cronin, un inglés que ha visitado cinco veces Ibiza a lo largo de sus 43 años de vida. La primera en compañía de sus amigos hace ya más de veinte años. Las otras cuatro con su familia, formada por su mujer y Ellie, la pequeña hija de ambos que mira divertida a su padre al escucharle hablar en un idioma extraño. Enamorado de la isla, John tampoco desaprovecha la ocasión para alabar la paella ibicenca, la «mejor» que ha probado en sus visitas a España.
—¿Por qué ha escogido Ibiza para las vacaciones?
—Desde que vine la primera vez me encantó esta isla. Sus playas, su comida, la amabilidad de su gente. Además, desde hace algún tiempo voy a clases de castellano en Gran Bretaña, así que volver aquí es siempre una buena oportunidad para mejorar mi nivel del idioma hablando y escuchando a los nativos.
—¿Qué es lo más bestia que ha visto o que ha hecho?
—Hemos pasado nuestras vacaciones en un hotel de Portinatx, yendo de la playa a la piscina del complejo, lleno de familias. Así que no hemos visto nada fuera de lo normal.
—¿Cómo les dirá a sus amigos que es Ibiza después de esta visita?
—Les diremos que es un lugar perfecto para las vacaciones, con las mejores playas que he visto en mi vida.
—Cuéntenme lo peor que le ha pasado en la isla.
—La verdad es que no me ha pasado nada malo.
—¿Qué le ha dejado con la boca abierta?
—El agua de las calas, esta vez las de de la zona de Portinatx porque no nos hemos movido de allí.
—¿Qué ha comprado para regalar a sus amigos y familiares?
—Un poco de lo típico: collares, pulseras y algún llavero para que lo guarden como recuerdo.
—¿Ha realizado alguna visita cultural?
—No, esta vez no nos hemos acercado a Dalt Vila.
—¿Qué platos típicos ha probado durante estos días?
—Hemos comido paella en un par de restaurantes. Es mi plato preferido entre todos los que se hacen en Ibiza. La paella de esta isla es especial para mí, tiene un sabor que no se puede comparar al de las otras que he podido comer en el resto España.
—¿A qué playas ha ido?
—Nos hemos bañado en Portinatx y en alguna cala cercana.
—Lo más feo de Ibiza es...
—No puedo decir que esta isla tenga algo feo.
—Los precios son...
—Caros, aunque ya sabemos que venimos a un destino turístico por excelencia y somos conscientes de que los precios no serán normales.
—¿Cómo ha influido la crisis en sus vacaciones?
—Afortunadamente, no hemos tenido que recortar gastos en nuestras vacaciones y hemos podido pasar once días en Ibiza.
—¿Y qué tal ha sido el servicio en los establecimientos?
—Atento, correcto y agradable.
—¿Cree que hay demasiados turistas en la isla?
—Muchos británicos, aunque con los que hemos coincidido eran también familias que buscaban tranquilidad.
—¿Volverá?
—Indudablemente. Estaré aquí con mi familia el próximo año. Seguro