IBIZA | JUAN SUÁREZ
Apagados los ecos del Mundial de Sudáfrica, Ibiza toma el relevo y juega otro mundial de fútbol más divertido, playero y festivo. Las dos selecciones finalistas del campeonato, España y Holanda, han tomado las playas, yates, restaurantes y discotecas de la isla la última semana. A estas vacaciones se han sumado destacados internacionales como Steve Gerrard, de la selección inglesa, y otros deportistas en activo o retirados que tienen casa en la isla como Luis Figo, Guti, Kiko y una larga lista.
La boda del central de la selección oranje John Heitinga, celebrada sólo tres días después de conseguir el subcampeonato en Johannesburgo, desató la avalancha. A los tres días de festejos organizados por Ibiza Management, se unieron los seleccionados naranja De Jong (que pateó a Xabi Alonso en la final), Rafael Van der Vaart, el ex-seleccionador holandés Ten Cate y Zenden, hermano de la novia, Charlotte Sophie.
La pareja celebró su despedida de solteros en el chill-out del Hotel Ocean Drive, se casó en el restaurante Cap des Falcó y al día siguiente embarcó a todos sus invitados en la goleta ´Princesa del Mar´ para navegar rumbo a Formentera, donde comieron a bordo. Tras los festejos ibicencos algunos se marcharon a Italia en un avión privado para asistir a la boda de Wesley Sneijder con la ibicenca Yolanthe Cabau. Ninguno de los dos estuvo en la boda ibicenca, donde se esperaba también a Patrick Kluivert y a los Beckham.
El relevo de los mundialistas holandeses lo han tomado los campeones del mundo, que han cambiado Johannesburgo por las cristalinas aguas de Ibiza y Formentera. El primero en llegar a las Pitiusas fue Pepe Reina y le siguieron Gerard Piqué y Cesc Fàbregas. Se espera que en breve aterrice en la isla Carles Puyol, que se rumorea que le traerá a Fábregas la famosa camiseta del Barça que los jugadores españoles le pusieron a la fuerza al jugador del Arsenal en la fiesta de celebración de la victoria.