IBIZA / JUAN SUÁREZ
Los más de 500 invitados que asistieron a la fiesta de cumpleaños del productor musical Pino Sagliocco contemplaron atónitos el increíble despliegue que el anfitrión había dispuesto para celebrar su cincuenta aniversario. Una fiesta por todo lo alto donde imperó el glamour, la belleza, la música en vivo, el colorido, la decoración, la comida italiana y la tecnología digital. Las nuevas terrazas y el jardín de la finca ibicenca de Can Pep Muson en Sant Rafel, propiedad de Sagliocco, se convirtieron por arte de magia y de la tecnología en un inusitado paraje cinematográfico con pantallas de leds situadas estratégicamente en diferentes puntos de la casa. Una superpantalla en el escenario mostraba en alta definición las actuaciones y perfomances que se realizaron a lo largo de la noche y la madrugada del domingo en la finca mientras que en otra pantalla instalada en la parte trasera de la fachada dibujaba figuras psicodélicas e imágenes de la fiesta.
La decoración fue otro de los elementos que llamaron poderosamente la atención de los invitados. Enormes estatuas de cabezas de Buda en negro, gigantestos elefantes en color plata y otras esculturas recostadas, adornadas e iluminadas, daban un inconfundible aire oriental a la mansión. La decoración, realizada por Bruno Reymond, contratastaba con el toque ibicenco de plantas silvestres en jarrones de cristal, enormes velas y los montones de sal gruesa y algarrobas de los árboles de la propia casa que el ibicenco Toni Riera había ideado para las mesas. Budas y algarrobas contrastaban con las pantallas gigantes de leds distribuidas en varios rincones del jardín y la casa a modo de esculturas. En ellas se proyectaban imágenes de velas y el logotipo del 50 aniversario de Pino. En este impresionante escenario se celebró un evento que permanecerá en la retina de los invitados por mucho tiempo. Entre ellos se encontraban las modelos Mar Flores, Esther Cañadas, Ariadne Artiles, Eugenia Silva y Jon Kortajarena; los actores Diego Abatantuono, Cayetana Guillen Cuervo y Ana Obregón; los cantantes James Blunt, Matt Bianco, Antonio Carmona, Massiel y el batería de Queen Roger Taylor. También estuvo la familia Fendi, José María y Alonso Aznar (hijos del ex presidente Aznar), Gigi y Quique Sarasola, José Miguel Fernández Sastrón y el escultor Lorenzo Quinn; el futbolista del Madrid Guti, el piloto Fonsi Nieto y la consellera insular de Turismo, Pepa Marí.
La deliciosa cena, un buffet italiano ofrecido por el servicio de catering del restaurante La Trattoria del Mare, reunió a todos los personajes aldededor de mesas redondas repartidas en los distintos niveles de las terrazas. Una foto única para el que posiblemente sea el evento más internacional del verano. Poco antes de la medianoche, acabada ya la cena, comenzaron las actuaciones. Al escenario, situado en un lateral de la gran terraza de la parte trasera de la masión, subieron los bailarines José Maya y Paniagua acompañados de su fenomenal grupo de flamenco. La actuación puso de pie al público, que recibió así la perfomance del grupo de Toni Riera: seis figuras vestidas de tules blancos que simulaban una procesión que acabó entre bengalas y con la transformación del propio Riera, que se puso un disfraz de cerdo.
Entonces tomó la palabra el anfitrión. Sagliocco pronunció un discurso en el que ensalzó a su familia y recordó a su madre, Carmela. Tras las palabras volvió la música en vivo con una espectacular batucada y la voz de la reina de la fiesta, Kym Mazelle, que volvió a enardecer el ánimo de los invitados y llenó la pista de baile, un espacio especialmente acondicionado en el centro de las terrazas. Allí, hasta altas horas de la madrugada, los invitados bailaron al ritmo que marcaron Martiño Cabral, Boggie Boy, Piti Urgell y JulioTorres.