SANT JOSEP | EVA DÍAZ
Pocos son los afortunados que pueden pasar una semana de vacaciones en Ibiza sin tener que gastar un euro. Agneta Falls es una de esas personas con suerte, ya que, según asegura, a ella no le han costado nada sus vacaciones porque sus amigos lo «han pagado todo». Es la primera vez que la modelo suiza pisa la isla, y se marcha encantada de la fiesta, la música y las discotecas. La joven, que ha viajado acompañada con otra amiga modelo, asegura que volverá en cuanto pueda.
—¿Por qué ha escogido Ibiza para ir de vacaciones?
—Porque todos mis amigos que habían estado en Ibiza me habían recomendado que viniera. Ver las fotos de sus vacaciones y escuchar sus anécdotas me dio tanta envidia que me convencí de que tenía que visitar la isla.
—¿Qué ha hecho estas vacaciones que pensaba que nunca haría?
—No sé… Supongo que ir tantos días seguidos a la playa e ir a tantas fiestas. He acabado agotada porque estábamos todo el día en la playa y después íbamos a alguna discoteca. Ahora cuando vuelva a casa necesitaré descansar de las vacaciones [ríe].
—¿Qué es lo más bestia que ha visto o que ha hecho?
—No he visto ni he hecho nada demasiado bestia. Pero sí me ha dejado sorprendida la música de las discotecas, que es muy buena. No pensaba que podría escuchar tantas sesiones de djs famosos. La fiesta que más me gustó fue la de ´F*** I´m Famous´, de David Guetta en Pachá.
—¿Cómo les dirá a sus amigos que es Ibiza después de esta visita?
—Lo mismo que me dijeron ellos a mí antes de venir: que tienen que visitar la isla, que no se la pueden perder. Les diré que las fiestas en las discotecas son muy divertidas y que si quieren escuchar buena música, que vengan a Ibiza. La isla es muy loca e increíble. Y la gente, muy amable.
—Cuénteme lo peor que le ha pasado en la isla.
—No me ha pasado nada malo [dice después de pensar unos instantes]. ¡Ha sido todo genial!
—¿Qué le ha dejado con la boca abierta?
—Sé que es repetirme, pero vuelvo a decir que la música es sorprendente.
—¿Qué ha comprado para regalar a sus amigos y familiares?
—Algunos souvenirs. Unos llaveros, postales… pero poca cosa.
—La visita más cultural.
—No he visitado nada cultural de la isla. No sabía que había museos… La verdad es que vine aquí pensando sólo en la fiesta y en las playas.
—¿Qué platos típicos ha probado?
—Un día comí paella en un restaurante que está cerca del puerto de Vila. Estaba riquísima.
—¿A cuántas playas ha ido?
—Sólo a dos. A ses Salines y a Platja d´en Bossa, cerca de donde está el Bora-Bora. Me habían hablado mucho de esa fiesta y no quería perdérmela.
—Lo más feo de Ibiza es…
—¡Nada! [ríe].
—Los precios son…
—Son iguales que en Suiza, no he notado diferencias. Aunque no me puedo quejar porque no he gastado nada estas vacaciones. Unos amigos me invitaron a la isla y ellos han pagado todos los gastos. El hotel, el avión, la comida... todo lo han pagado ellos. Así que, la verdad, no me he fijado demasiado en los precios. Sólo he comprado un vestido, que me costó 50 euros. [Su amiga añade, entre risas, que ellas eran las invitadas]
—¿Y el servicio en los establecimientos?
—Es bueno, la gente es muy atenta. No hemos tenido ningún problema.
—¿Cree que hay demasiados turistas?
—Sí, sobre todo italianos. Pero también es normal porque mucha gente viene atraída por las playas y la fiesta.
—¿Volverá?
—Sí, me gustaría volver en cuanto pueda. Esta semana me ha pasado demasiado rápido.