SANT RAFEL | A. F. F.
La salsa, el hip hop, las congas y la rumba mestiza de Ojos de Brujo convocaron ayer a 800 personas en el Hipódromo de Sant Rafel, en el primer día del festival benéfico Sun Sessions. Los catalanes fueron el broche de oro a una sesión de música en directo con aires flamencos, que arrancó con los ibicencos Funkalé y tuvo un breve intermedio en la actuación de Nacho Cano, que interpretó al piano sólo tres temas clásicos para compensar el retraso en el concierto. Y es que la buena onda de Ojos de Brujo compensó la demora con que se subió al escenario, a las once de la noche.
Pero el festival empezó a andar ayer mucho antes, a las diez de la mañana se abrían las puertas del hipódromo para recibir a los primeros asistentes, que no llegaron. A mediodía, este espacio todavía ofrecía un aspecto desangelado, con los puestos de una decena de artesanos en un rincón del vestíbulo de acceso a la pista hípica. Allí, las notas sonaban para un público muy escaso.
Estaba previsto llenar de música el recinto con las actuaciones de una larga lista de discjockeys –con nombres tan ilustres como Cesar de Melero, los hermanos David y Toni Moreno, Angel Linde o Sebastián Gamboa– que se apuntaron a colaborar desinteresadamente en la iniciativa, según explicó el organizador del evento, Hugo Oliver, el hombre que está detrás del proyecto Ibizagaza, al que se destina el dinero de la recaudación, descontados los gastos.
Oliver pensaba que la posibilidad de escuchar música al aire libre atraería a más asistentes durante el día. También asumía que sería complicado que la gente acudiera al hipódromo en lugar de a la playa. Aún así, el promotor del festival para Ibizagaza no reniega de su idea, aunque confiesa: «Igual cambiaría alguna cosa». A Oliver le habría gustado organizar conferencias y charlas sobre Palestina, pero la premura del tiempo con que se organizó el festival se lo ha impedido.
Quizás «la culpa es de los carteles», en los que se lee en grandes tipos el horario de las actuaciones principales, mientras que el inicio del maratón de djs se distingue menos, como comentaba uno de los voluntarios del festival. El promotor no disponía ayer de una estimación del número de asistentes pero asegura que en los últimos cinco días «se han disparado las ventas», por lo que espera una buena afluencia.
A pesar del cartel que presenta para este primer Sun Sessions y de la colaboración de varias instituciones y empresas, Ibizagaza es una Organización con sólo medio año de vida. Oliver sintió que debía hacer algo por Palestina al ver las imágenes de la última ocupación de Gaza por parte del ejército israelí, aunque asegura que su proyecto huye de connotaciones políticas.
De lo que sí hace gala Oliver es de una «transparencia total» en lo que pretende. Después de conocer la actividad de otras ONG, que no le convencieron, el promotor de Sun Sessions decidió montar su propio proyecto humanitario. Ya ha recogido 200 toneladas de material humanitario, que incluye alimentos y medicinas y también ordenadores. Pronto se comenzarán a recoger juguetes y material escolar para los niños palestinos y, con los ingresos del festival, quiere adquirir equipo informático para que en las escuelas de la Franja de Gaza puedan conectarse a Internet con otros colegios de Ibiza «para crear una comunidad sin prejuicios y con proyectos en común». Todos los detalles de cada línea de ayudas y su presupuesto se puede consultar en la web de la ONG, www.ibizagaza.org, donde también se colgarán los gastos del concierto y la recaudación lograda.
La organización grabará en vídeo un documental de la gestación del proyecto y el reparto del material en Palestina, «para que nadie tenga ninguna duda de lo que se ha hecho con su aportación». La entrada para toda la jornada del festival cuesta 30 euros y 20 euros el acceso a los conciertos.