SEVILLA | EFE
Un triple de Marko Tomas a tres segundos de la bocina supuso la primera derrota de España en los dos últimos años, el final de una racha de veintiocho victorias consecutivas, la clasificación de Portugal para la segunda fase del Europeo, la eliminación de Letonia y la segunda posición del Grupo B para la selección campeona del mundo. Croacia supo utilizar las armas necesarias para contrarrestar el baloncesto del conjunto español, suerte para anotar el triple del triunfo y condescendencia arbitral para dejar sin castigar con falta los contactos de los jugadores croatas en la última entrada de Rudy Fernández sobre su aro.
Gasol sabe que es una pieza fundamental y que, hasta que Garbajosa se ponga a la misma intensidad que el resto, el equipo le necesita un poco más. El jugador de Memphis sabe medir muy bien el esfuerzo, dosificarse cada noche y, sobre todo, tiene una gran solidaridad para repartir protagonismo entre sus compañeros si ve que él puede bajar el pistón.
Ahora bien, también sabe convertirse en un torbellino si es necesario. A Croacia le endosó diecinueve puntos en el primer tiempo. Y no es sólo eso. Es la manera de conseguirlos lo que le hace un jugador especial. Porque Pau domina el `tempo´, no abusa del lanzamiento, también presta atención al trabajo oscuro y se erige en referente obligado sin excesos personales. Pero en un Europeo nadie regala ni agua.
La víspera afrontó una situación similar ante los letones, que le pusieron ante un encuentro enrevesado. Lo asumió y lo ganó, pero se vio que le costó un tanto acomodarse en lo mental y en lo tocante al juego a ese ritmo tan característico de los torneos europeos.
Una vez acoplados al escenario y sus peculiaridades, los `Golden Boys´ entraron a la brega con los croatas conscientes de lo que les esperaba sobre la pista. El técnico del cuadro ex yugoslavo, Jasmin Repesa, dibujó un partido basado en la velocidad y el tiro exterior y las dos selecciones jugaron a pecho descubierto en el triple, en defensa y en el cinco para cinco.
Revancha croata
Croacia, que se dio cumplida revancha de la eliminación en los cuartos de final del Europeo 2005, trabajó mucho para abortar las salidas en transición de España y plantear así un partido lento, de posesiones más espesas y ataques posicionales delante de los dos aros. Eso fue lo que España tuvo que asimilar contra Letonia y a lo que tuvo que jugar frente a los herederos del mítico Drazen Petrovic.
Veintiséis minutos más tarde del salto inicial el marcador concedía un ligero margen a España (56-58), cuya máxima ventaja había reflejado doce puntos después de un triple de Garbajosa (28-40 m.16).
La tercera personal de Gasol reunió a Garbajosa y al hermano de Pau en el juego interior cuando el partido estaba en su punto más disputado (58-58). Los croatas se sentían fuertes y España ponía cara de póquer mientras las acciones defensivas croatas cobraban cada vez más dureza y Repesa recibía una técnica por protestar en la banda.
De la suerte de este asalto dependía la clasificación final del Grupo B. El triunfo balcánico ha desplazado a España al segundo puesto, ha clasificado a Portugal y ha eliminado a Letonia.
La tenacidad de Croacia y el acierto de Marko Tomas le dieron el triunfo, por fortuna para la selección española, el disgusto sólo supone un traspiés.