EIVISSA | SEBASTIÁN CANDELA
Tras quince años de espera, el Eivissa afronta cuatro días muy especiales y emotivos antes de volver a jugar en Segunda División B. El ambiente que hay en el equipo es de tensa espera y máxima concentración. La plantilla es plenamente consciente del reto que afronta a partir del sábado.
Ayer, tras dos días de descanso, los integrantes del equipo deportivista volvieron a los entrenamientos, llevándose a cabo el trabajo programado por el preparador físico Gerard Garcés.
Sin embargo, lo más destacado fue la ausencia del entrenador Luis Elcacho, que por motivos personales tuvo que desplazarse a Lleida, pero hoy volverá a dirigir los entrenos.
Vicente Román, preparador de los porteros, fue el encargado de dirigir la sesión y de atender amablemente a los medios de comunicación, que están haciendo prácticamente un seguimiento diario de las novedades que genera el club ibicenco. Román manifestó al término del entrenamiento que ve al equipo muy bien: «Yo veo a los jugadores muy centrados y sabedores de la responsabilidad que tienen. Son excelentes profesionales, y saben lo que nos jugamos todos a partir del sábado».
Físicamente, el equipo se encuentra «al 80 por ciento», según el ex meta deportivista, que dijo que se le tiene mucho respeto al Espanyol B: «Es un equipo muy joven y de contrastada calidad porque muchos de ellos han sido varios años campeones de División de Honor juvenil y es normal que estén muy fuertes, pero no hay que olvidar que el estadio de Can Misses se hará muy grande para muchos conjuntos».
Por último, Román catalogó al equipo pitiuso como «muy competitivo», para añadir que serán determinantes los partidos en casa. «En Can Misses tenemos que hacernos fuertes. Si conseguimos la mayoría de los puntos en nuestro campo no tendremos problemas».