CASTELLÓN | JORGE MUÑOA
España también ganó a la República Checa, su vigésima tercera víctima seguida y su sexta presa en la preparación del Europeo 2007, al que sigue aproximándose sin perder el pulso y con aspecto de gran equipo.
España desborda espíritu competitivo. Luce la corona de campeona mundial conquistada en Japón 2006 y hace honor a ello con una puntualidad germánica. Aunque respecto a la nómina de reyes planetarios le falta Jorge Garbajosa, cuyo puesto cubre con más que buena nota el barcelonista Jordi Trias, en la elite nadie regala nada y, por supuesto, la República Checa tampoco, pero pese a aparentar ciertas tribulaciones durante ciertos minutos, luego despacha los asuntos con la frialdad de un funcionario insensible.
Los checos, como la gran mayoría de selecciones europeas, disponen de un arsenal de alta cualificación y se mostraron como un rival correoso, incómodo, que por añadidura también está bien trabajado física y tácticamente. Así va a ser el Europeo. Un constante duelo contra selecciones de primer nivel concienciadas para buscar una medalla, para inyectarse una buena dosis de prestigio y moral si los Golden Boys se cruzan en su camino y les pueden tumbar, aunque, por ahora, nadie lo ha conseguido.