Fútbol. Tercera División
TONY TENERIFE SANTANYÍ / FOTOPRENS
«No merecimos ganar». Así de claro se manifestó el técnico del Sant Rafel, Mario Ormaechea, a la conclusión del encuentro. Y es que los blanquiazules tuvieron en pleno descuento dos opciones para romper el cero a cero en el marcador. Ni Iván Guzmán ni Carlos Larra acabaron transformando sus opciones de gol, y el partido concluyó como comenzó, sin moverse el resultado inicial. De hecho, fue lo más justo visto lo visto sobre la cancha.
Todo ello en el marco de un partido que arrancó frío como el tiempo, pero que enseguida se calentó con el lanzamiento al palo de Lucho (minuto 3). A partir de aquí, los ibicencos apretaron los dientes en defensa, parapetaron su propio marco y empezaron a poner en práctica lo acordado desde vestuarios por parte de Ormaechea: sin concesiones al rival, buscando velocidad a la contra y sorprender de esta manera al equipo contrario.
Lo consiguieron en parte. Frenaron a su rival, que solo dispuso en el resto del primer tiempo de una ocasión de gol –lanzamiento lejano de Gadea que blocó con seguridad Seral–, pero sin conseguir sorprender a su rival a la contra.
Con todo, tuvieron sus opciones los visitantes, justo en la parte final del primer periodo. Primero fue Carlos Larra, en despiste defensivo local tras saque de esquina, pero sin convicción en su cabezazo. Y después llegó la acción de Diego Piquero con el partido casi concluido en su primer tiempo, pero su remate que besó el fondo de las mallas fue invalidado por posición antireglamentaria del cántabro. Al descanso, tablas. Y mucho frío en el municipal de Santanyí.
Tras el intermedio, los mallorquines tocaron en arrebato. Subieron sus líneas, encimaron más a su rival, pero ni con esas disfrutaron de continuidad en su juego ofensivo.
El Sant Rafel, bien ordenado en la retaguardia, con un enorme Paco Maline y un impenetrable Carlos Larra por el centro, frenaban una y otra vez las acciones de Xino, Gadea, Camacho y del propio Kiko Diego.
Los locales, a fuerza de intentarlo, tuvieron sus opciones de romper el equilibrio. Primero fue Dani Camacho, el cual vio como su volea dentro del área visitante se estrelló de forma providencial en la espalda de Adrián Ramos, evitando de esta forma consecuencias funestas para los suyos.
Ocasión clara del Santanyí
Pero la más clara la dispuso Kiko Diego a la media hora. El centro preciso por la izquierda de Gadea fue voleado sin dejar botar el esférico por parte del propio Kiko Diego con toda la portería a su disposición. El pichichi local no tenía ayer su día y envió por encima del larguero lo que fue la ocasión con mayúsculas del once rojiblanco.
En el tramo final del encuentro, primero Diego Piquero, después Iván Guzmán, y Carlos Larra para cerrar en el descuento tuvieron sus opciones para colocar el gol en el casillero visitante. No fue así, y no hubiera sido lo más justo.
Mario Ormaechea : «El empate final hace justicia a lo que se ha visto en el campo»
Mario Ormachea, entrenador del Sant Rafel, se mostró «encantado» con el punto sumado. «Lo hemos conseguido en una cancha muy complicada, donde solo ha ganado un equipo, y ante un conjunto que juega muy bien al fútbol. Nos ha costado detenerles, esto es un juego de hombres si el público se quejaba de nuestra dureza. Esto no es ajedrez, sino fútbol», dijo
Ormaechea recordó que con las bajas que tenía su equipo «más no se puede pedir», para a continuación reconocer que el empate era «justo» por lo que se había visto sobre el terreno de juego. «Aunque hubiesen marcado Iván o Larra en el descuento, no hubiese sido justo que mi equipo ganase el partido. El empate final hace justicia a lo que merece cada equipo», concluyó el técnico barcelonés.
Joan Mas, preparador del Santanyí, recalcó la dificultad que tuvo jugar ante un rival como el Sant Rafael: «Supieron esperarnos atrás, con ocho jugadores que juegan por detrás del balón, pero creándonos peligro a la contra. Pese a que no hemos sumado los tres puntos, considero el empate bueno frente a un rival directo, al que le mantenemos en la misma distancia de puntos que antes de empezar el partido, pero igual perdemos al final de la jornada la cuarta plaza».
Opinó que el empate se podía «considerar justo», aunque si hubo alguien que merecía el triunfo, ese fue su equipo: «Hemos tenido más ocasiones de gol. Hubiese sido injusto que nos ganaran».