MADRID | SERGIO ASENJO / ÁREA 11
En un gran partido de voleibol, seguramente uno de los mejores de toda la temporada de la categoría, el Pachá Ibiza Voley dio un manotazo en la mesa y se impuso a un Voley Playa Madrid muy guerrero. En un encuentro de menos a mas, los de Toni Gino, guiados por Mario Oliva y Edmond Solanas, se deshicieron de un incómodo rival que visitará la isla la próxima semana. Con esta victoria, los pitiusos se encaraman al liderato y a falta de tan solo cuatro jornadas ven el ascenso muy cerca.
En busca de la primera plaza de la tabla encaraba el encuentro el Club Voleibol Eivissa ante los capitalinos. El equipo de Gino había vencido fácilmente al cvleganes.com en la jornada del sábado y necesitaba una nueva victoria en el partido que había sido aplazado en la novena jornada por la huelga de controladores aéreos. Además, el encuentro tenía un claro sabor de revancha ya que el año anterior, los madrileños se habían impuesto 3-1 en la fase de ascenso a los ibicencos.
El partido comenzó con los locales muy enchufados, cobrando ventaja (4-2). A diferencia del colista, los madrileños tenían mayor envergadura. Los ataques insulares tenían complicado hacer daño debido al bloqueo de Rafa y Hebenstreit.
Solo el brasileño Arthur Borges, por zona 6, y Oliva, en primeros tiempos, anotaban con facilidad. Los pitiusos no encontraban las líneas y con varios fallos en ataque y en recepción cayeron por un claro 25-20 en este primer set.
El segundo parcial comenzó con Solanas, desaparecido en el primero, como martillo anotador, ya que suyos fueron los tres primeros puntos vileros. Con un parcial de 2-6 , el técnico local Juanjo Molina pidió tiempo muerto. Los locales no habían dicho su última palabra y con la rotación de saque de Wegmann se volvieron a acercar (17-18, min. 20). Solo fue un espejismo, ya que el bloqueo de Solanas, Costa y Oliva certificaba el 22-25.
El tercer set se atisbaba crucial, como al final fue, para el devenir del partido. Y eso lo sabían ambos equipos que jugaron los puntos más igualados de todo el encuentro. Cada bola era una batalla. El cansancio hacía mella en los locales, pero su coraje les hacían mantenerse en el partido. En el campo había mucha tensión y los puntos caían para cada equipo sin cesar (18-18, min. 18). Con 18-19, entró Cardenache, que no había podido jugar por su luxación en un dedo. Un saque directo de Borges presagió el final del set que se llevó el Pachá por 22-25.
Por último, en el acto definitivo, Costa y Solanas se cargaron a sus compañeros a la espalda para vencer la resistencia madrileña y comprar medio billete para el ascenso a Superliuga 2.