IBIZA | PACO MURILLO
La degradación de la UD Ibiza Eivissa es cada vez mayor. Con la dimisión de Juanma Mulió y Toni Alba como entrenadores del conjunto de la Liga Nacional juvenil el club deportivista ha dado un paso más en el camino sin retorno que ha emprendido y que parece que desembocará en la más absoluta desintegración.
Mulió y Alba se reunieron el lunes por la noche con Ibon Begoña, director deportivo de la entidad, para comunicarle su firme e irrevocable decisión de dejar de seguir entrenando al primer conjunto juvenil. Los dos técnicos han acabado hartos de la situación que vive la entidad y, a falta de cuatro jornadas para acabar el campeonato liguero, han agotado su paciencia y sobre todo la motivación para seguir adelante.
«No estamos pensando en lo que debemos. Estamos más en los asuntos extradeportivos que en el fútbol en sí mismo y así se hace imposible trabajar. La ilusión está por los suelos y de esta manera es difícil transmitir nada a lo jugadores». Con estas palabras resumió Juanma Mulió los motivos por los que él y su segundo entrenador han decidido dimitir.
Pero las razones se pueden desgranar en diversos frentes. Según ha podido saber Diario de Ibiza, la gota que colmó el vaso fue tras el último partido del conjunto de Interpueblos contra el Formentera, en el que participaron muchos de sus jugadores para completar la convocatoria. Mulió y Alba observaron con tristeza como los jóvenes futbolistas mostraban más ilusión por vestir la camiseta del Regional que la del propio juvenil, que aún mantiene opciones de ganar la Liga y, por tanto, ascender a División de Honor nacional.
A raíz de esto, los acontecimientos se precipitaron y el lunes por la mañana los dos entrenadores se reunieron y decidieron, de mutuo acuerdo, que dimitirían.
El siguiente paso fue comunicárselo, ya por la tarde, a Vicente Torres Murtera y Enric Sangonzalo (representantes del Isleño) y, por último, se reunieron con Ibon Begoña. Además, antes del entrenamiento se lo hicieron también saber a los jugadores.
Al parecer, en la reunión con el director deportivo del club, éste en ningún momento pidió a Mulió y Alba que continuaran, aunque él manifestó ayer lo contrario. Un ejemplo más de que la falta de sintonía entre los técnicos y Begoña era total.
Además, Mulió también denunció ayer las desavenencias que han tenido con Antonio Stinà, vicepresidente del Ibiza, que en «varias ocasiones», según el ya ex entrenador de los juveniles, les amenazó con echarlos a la calle: «A través de Toni y de Ibon nos llegó que no le gustaba el equipo ni cómo jugaba, pero sin verlo», dijo.
El técnico recalcó que se han sentido «absolutamente desamparados» por parte del Ibiza y que sólo han tenido el soporte desde el Atlético Isleño. «Ya llega un momento en que es insostenible. Cuando ves que en los entrenamientos no se alcanza lo que quieres trabajar y que no tienes respuesta es mejor dejarlo. Además, por parte del club no ha habido nigún tipo de ayuda. Hemos estado sin ropa, sin balones, sin botiquines... Funcionamos sin medios y es un milagro estar como estamos», declaró.
Con respecto al papel que está jugando Ibon Begoña en esta crisis, Mulió aseguró que no lo entiende: «Él tendrá sus razones para seguir, pero mantener un equipo de Interpueblos con sólo un jugador senior no me parece adecuado. Además, con la gente del Isleño no ha tenido un trato adecuado. Es por ellos por los que subsiste el fútbol base».
Mulió no habló de presión de Begoña hacia los juveniles para que jugaran con el Regional, pero sí que «les planteó» que si no lo hacían podían «desaparecer el primer equipo y el resto de categorías». Consideró injusta esta forma de proceder porque los juveniles no deben ser los salvadores del club deportivista.