IBIZA | GUSTAVO L. SIRVENT
Marta, Elsa, Claudia y Érika, jugadoras del equipo alevín del PDV, fueron las únicas que recibieron al Palacio de Congresos a su llegada al aeropuerto de Eivissa. A las 16,16 horas hacían su aparición por la puerta de llegadas Alicia López y Pee Wee Johnson, que se marcharon antes que el resto de la plantilla al tener permiso del club. Regalaron una sonrisa a las niñas que les aplaudieron y desaparecieron. Las cuatro pequeñas fueron la única alegría que tuvo una plantilla que las saludó una por una y que vivió momentos de tristeza por perder la categoría.
Posteriormente llegaron las demás jugadoras, que se marcharon en autobús. Sandra Pirsic, Vanessa Ble, Krystal Vaughn y María José Bolonio se negaron a responder a las preguntas de Diario de Ibiza. La única que habló fue la base Lorena Infante, que gentilmente dio su versión de lo acontecido. Es la segunda vez que las jugadoras no han querido dar la cara para explicar su interpretación de los hechos, ya que tras el encuentro en Irún tampoco quisieron pronunciarse.
Las caras largas y de cansancio por el viaje fueron la imagen más común entre las jugadoras y, sobre todo en el entrenador, Álex Pérez. Una vez fuera de la terminal y a las puertas del autobús estuvieron la ex jugadora del Puig d´en Valls, ahora en las filas del Space Tanit, Lori Nero y su compañera, Keyla Beachem, que trataron de animar al grupo de Santa Eulària, ya que les une amistad.
El plantel ibicenco tuvo que madrugar para regresar a la isla, ya que se desplazaron desde Irún a Bilbao a primera hora de la mañana y posteriormente tuvieron que esperar en el aeropuerto bilbaíno hata las 12,15 que cogieron el vuelo hacia Palma. Desde la capital balear hacia las Pitiüses volaron a las 15,10. Los pocos comentarios que se oyeron entre las jugadoras eran de la mala noche que pasaron en el hotel, ya que muchas de ellas no pudieron dormir porque estaban afectadas por bajar a la segunda división del básquet nacional.
El técnico comentó que le daba «rabia» perder la categoría después de hacer un buen partido ante Hondarribia. «El problema es la consecuencia que ha traído la derrota», señaló. Pérez reconoció que estos tres últimos partidos que restan para concluir la Liga van a ser «muy duros», ya que motivar a las jugadoras sin tener un objetivo por el que luchar lo considera «complicado». Aún así sabe que deben dar «la cara» porque la imagen del club está por encima de todo.
La escuadra de la Villa del Río vuelve a entrenar esta tarde con la intención de preparar el derbi balear del próximo domingo ante el Sóller Joventut Mariana. Lo hará con la duda de Krystal Vaughn, que no jugó ante el conjunto vasco por padecer un esguince de tobillo. Quien sí se recuperó a tiempo para disputar el choque del pasado sábado fue Alicia López, que un día antes había sufrido también un esguince de tobillo.